El Aviaducto

miércoles, mayo 03, 2006

Muchas gracias a tod@s, de corazón, por haber estado siempre ahí.

Nos vemos...

domingo, abril 23, 2006

Choco Krispies de Kelos

Ayer, con 29 años y no sé cuántos meses de edad, descubrí que los hombres me crispan. Así, en general. O quizás sean solamente algunos, pero es ponerme a conversar con un hombre desconocido y saber que cualquier demostración de seguridad, firmeza, o conocimientos por mi parte será automáticamente reconvertida y transformada en exageración e irracionalidad en su cerebro. La cuestión es que nunca, o casi nunca, me pasa con mujeres. Nunca me pasaba con mis alumnas, sólo con mis alumnos. Quién te crees tú que eres. Y es que me lo decía ayer Tórtola: el problema, cariño, es que por muy igualitarios que crean ser, siempre tienen que dejar claro que ellos saben más que tú, que son más y mejor que tú, y que por supuesto si te dejan opinar sobre algo es porque te están haciendo una gracia, no porque estés en tu derecho (no.....) Tengo tal cabreo que mientras escribo estoy pensando si abrir los comentarios o no, porque realmente este post lo escribo para mí y sólo para mí. La discusión-conversación me retrotajo a esas absurdas discusiones de adolescente que yo tenía con mi padre: yo porque me interesaba por cosas que él no alcanzaba a comprender, y él porque quería demostrarme que necesariamente sabía más que yo (nota mental: mi padre nunca lee libros). Tórtola me dice que la situación le recordó también a sus discusiones con el suyo, que sí leía libros pero que aún así creía que su pene valía más que el cerebro de su hija. El problema, creo, es que estoy perdiendo la capacidad de ilusionarme con las personas. Será que me hago mayor.

martes, abril 18, 2006

De Otro Planeta


Esta joya de libro estará a la venta el
sábado 22 a las 19.30 en la presentación del libro de poemas de Lais Arcos que organiza Ellas Editorial en el hotel Axel de Barcelona (Aribau con Consell de Cent). Ese día, aprovechando la sala y que habrá cava y canapés gratis, será el pre-estreno improvisado de ¿De otro planeta?. A partir del día 24 se atenderán los pedidos realizados por Internet. A otras ciudades irá llegando poco a poco y se irá anunciando en este blog y también aquí. En mayo habrá una presentación oficial del libro en Barcelona con La Ricci y Paola Vaggio (creo), y a finales de junio habrá otra en Madrid con Djuna y servidora.
Ni qué decir tiene que el libro queda encarecidamente recomendado a todas las almas que pasáis por la bollosfera. Merece la pena (de verdad), sobre todo porque tanto las autoras como la editorial hemos decidido que todos los beneficios del libro irán destinados a APADEIM, un proyecto de alfabetización de mujeres nicaragüenses.

¿De otro planeta? Miradas cotidianas desde el Universo Blog
:: 34 blogs de 2003 a 2006 - Varias Autoras ::
Edición a cargo de Nuria Rita Sebastián

MITILENE NARRATIVA

¿Quién no ha sentido alguna vez la tentación de asomarse a un diario de otra persona? Este libro, la primera obra colectiva de blogs editada en España, ofrece una selección de 34 diarios personales (llamados blogs o bitácoras) publicados en Internet y escritos por lesbianas. Distintas miradas, desde la cotidianidad a la reflexión histórica, sin olvidar una última parte en clave de humor, que nos acercan voces diferentes (o no tanto).

Las lesbianas tenemos puntos en común pero... ¿los heteros hacen todos las mismas preguntas? Es sólo una pequeña duda que tengo... Por ejemplo: ¿Y se puede saber qué hacéis dos tías en la cama? (pregunta realizada por tantas personas que no vale la pena destacar a ninguna). Respuesta: Verás, llegamos a la cama, nos desnudamos y nos calzamos nuestros trajes espaciales. Ella se pone en una esquina y yo en la otra; en ese momento comienza el ritual del sexo, que consiste en que una hace una especie de danza del vientre pero agitando los brazos mientras la otra hace series alternativas de flexiones y abdominales. Cuando nos cansamos de hacer el idiota, nos ponemos el pijama y nos vamos a dormir...

domingo, abril 16, 2006

Fontaneros y universitari@s

El otro día me quedé a medias en una conversación que no podré retomar pero que no deja de darme vueltas en la cabeza. Discutía con un escritor - por otra parte muy agradable y buen conversador - sobre el triste hecho de que la derecha de este país se haya apoderado del panorama historiográfico sobre la Guerra Civil, así como sobre la falta de disposición de los intelectuales de izquierda para combatir a los Pío Moas y otros pseudohistoriadores que han conseguido poner sobre el tapete versiones revisionistas de una historia que a estas alturas ya debería estar más que clara. De ahí, no sé cómo, saltamos al hecho de que carecemos de eso que llamamos memoria histórica, y nada mejor que acercarse a un instituto de cualquier pueblo o ciudad de España para comprobarlo. Se me ocurrió sacar a colación el caso de una de mis alumnas, estudiante del equivalente a lo que en su día fue 3º de BUP, quien me aseguraba hace poco que en su clase de 29 estudiantes, únicamente 3 (tres) estudiantes habían dicho que querían ir a la universidad. A mí estas cosas me escandalizan, pero a mi interlocutor no le escandalizaba en absoluto: "Hay que desmitificar la universidad," me decía, "y de paso la cultura." No me quedó muy claro qué quería decir con eso, pero sé que no supe explicarme bien. El problema no es que la gente quiera ser fontanero, trapecista, o que no quiera ser nada. Yo tampoco creo que la universidad sea para todo el mundo, es decir, no creo que todo el mundo tenga que ir a la universidad por decreto. Pero me asusta pensar en un país en el que la gente ya sale de los institutos con una formación ultradeficiente, cojeando por todas partes, y en el que conceptos como cultura, conocimiento, o similares no valen ni lo que vale un rollo de papel higiénico.

Yo, intentaba explicarle, no tengo nada contra los fontaneros. El problema era, creo, que nuestras perspectivas estaban moldeadas a partir de experiencias muy diferentes. Él, intuyo, proveniente de una familia de clase media, quizás media-alta, conservadora y poseedora de eso que llamamos capital cultural. En sociología, se utiliza el concepto de "capital cultural" para referirse a la acumulación de conocimientos y de eso que llamamos "cultura" que un individuo determinado hereda de su entorno. Yo, de familia obrera, una niña que se había tragado el cuento de que había que estudiar para ser alguien porque si no estudiabas, tus "opciones" (y digo opciones por decir algo) estaban claras: fregar portales, trabajar como dependienta, peluquera, o en una fábrica local como operaria. Con suerte, llegar a opositar para administrativo en tu ayuntamiento y ser funcionaria. No son, precisamente, lo que yo llamaría opciones representativas de una libre elección de verdad. O eso, o estudiar como una posesa para salir de la mierda de ciudad en la que habías nacido porque no podías aguantar la asfixia de un entorno cerrado, inmóvil, con una biblioteca pública donde los libros más leídos eran los de Danielle Steele o Alberto Vázquez Figueroa. Supongo que sí, que es verdad que hay que desmitifcar la universidad, pero lo que yo quería decir y se me quedó en el tintero es que eso no puede ocurrir a fuerza de perpetuar las diferencias de clase que hace que unos sean albañiles por obligación y otros nos cuenten, desde la lejanía, las bondades de un trabajo manual y honrado.

Hay gente que nace con libros eruditos en ediciones cuidadosamente preparadas, suavemente depositados entre sus manos por otr@s; hay quienes nacemos y crecemos con literatura de quiosco y únicamente podemos aspirar a dar las gracias si alguna vez llegamos a salir de ahí. Si yo hubiera vivido en un país como Finlandia o Islandia, donde verdaderamente se puede hablar de igualdad de oportunidades, y donde una educación pública es garantía de un nivel educativo y cultural impresionante, quizás habría visto las cosas de otra manera. Pero yo vengo de donde vengo, y viendo como veo a mi alrededor cómo se perpetuan las opresiones de clase - aún cuando estemos en un país supuestamente desobrerizado - no quiero aceptar con tanta facilidad la idea de que podría ser una buena idea desmitificar la universidad. Porque los que crecieron con ediciones eurditas entre las manos saben, como también lo sé yo, que no serán ellos quienes se arremanguen para arreglar las cañerías o fregar unas escaleras, ni quienes tengan que ponerse paños calientes en las espaldas. Porque para eso, of course, ya estamos l@s mism@s de siempre.

viernes, abril 14, 2006

Un repaso a lo que perdimos y que aún no hemos recuperado...

¡¡¡Viva la República!!!

Constitución de la II República española

Artículo 1. España es una República democrática de trabajadores de toda clase, que se organiza en régimen de Libertad y de Justicia.
Los poderes de todos sus órganos emanan del pueblo.
La República constituye un Estado integral, compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones. La bandera de la República española es roja, amarilla y morada.

Artículo 2. Todos los españoles son iguales ante la ley.

Artículo 3. El Estado español no tiene religión oficial. (...)

Artículo 25. No podrán ser fundamentos de privilegio jurídico: la naturaleza, la filiación, el sexo, la clase social, la riqueza, las ideas políticas ni las creencias religiosas.

El Estado no reconoce distinciones y títulos nobiliarios.

Artículo 26. Todas las confesiones religiosas serán consideradas como Asociaciones sometidas a una ley especial.

El Estado, las regiones, las provincias y los Municipios, no mantendrán, favorecerán, ni auxiliarán económicamente a las Iglesias, Asociaciones e Instituciones religiosas.

Una ley especial regulará la total extinción, en un plazo máximo de dos años, del presupuesto del Clero (...)

Artículo 46. El trabajo, en sus diversas formas, es una obligación social, y gozará de la protección de las leyes.

La República asegurará a todo trabajador las condiciones necesarias de una existencia digna. Su legislación social regulará: los casos de seguro de enfermedad, accidentes, paro forzoso, vejez, invalidez y muerte; el trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar; las vacaciones anuales remuneradas: las condiciones del obrero español en el extranjero; las instituciones de cooperación, la relación económico-jurídica de los factores que integran la producción; la participación de los obreros en la dirección, la administración y los beneficios de las empresas, y todo cuanto afecte a la defensa de los trabajadores.

Art. 48 (...) La enseñanza será laica, hará del trabajo el eje de su actividad metodológica y se inspirará en ideales de solidaridad humana.



jueves, abril 13, 2006

Uncle Sam dice: "Hacienda somos todos"


En Estados Unidos, como aquí, "hacienda somos todos." Y como aquí también, hacienda somos todos pero unos más que otros (faltaría más). Acabo de terminar mi declaración de la renta y, como me ocurre todos los años, lo he hecho con un cabreo monumental, de esos de plaza de toros. No sólo porque este haya sido el primer año que me ha salido a pagar (con un sueldo anual que al cambio sale más menos por 14.000 euros). No es eso, no. Es que hacer la declaración de la renta siendo bollera y casada es una experiencia absolutamente surreal. Pero empecemos por el principio.

Hay tres formas de hacer la declaración: como persona soltera; conjunta con tu cónyuge; o como casada pero por separado. En teoría, pensaréis, Ave y Tórtola deberían hacer una declaración conjunta y obtener todas las deducciones posibles y que el Tío Sam nos devolviera del orden de unos $2.000 dólares. Pero no. El gobierno federal, obviamente, no nos reconoce como matrimonio, de manera que sólo nos quedan las opciones (a) o (c). La gracia viene ahora: teóricamente, mentirle al gobierno federal es un delito. No se le puede mentir al gobierno, punto pelota, excepto si eres presidente y estás en la Casa Blanca y les dices a tus asesores que te hagan unos informes falsos para bombardear, pongamos, Iraq, porque entonces tú eres el Gobierno y el Gobierno es tú y entonces... pues eso. Pero me desvío del tema. Y es que aunque el gobierno no reconoce nuestro matrimonio dentro de EEUU, el habernos casado en otra parte del mundo nos convierte, legalmente, en "married." Es decir, que mi estatus legal en EEUU es "married" aunque no tenga ningún derecho. Esto implica, entre otras cosas, que si hacemos la declaración como casadas pero por separado, la carga impositiva es mucho más alta y nos quitarían más impuestos. Pero si hacemos dos declaraciones por separado como solteras, nos sale más económica la broma. Pero claro, para eso hay que mentir y decir que no estamos casadas. El resultado es que me ha tocado pagar (encima) no sé cuántos dólares, he tenido que mentir al gobierno, y tengo un cabreo de tres pares de narices. Es decir: el gobierno no reconoce la validez de mi matrimonio, pero insiste en que legalmente estoy casada y mi estatus legal es tal. Así que no me queda más remedio que... mentir. Qué gente más absurda. De verdad.

Conste que no es la única experiencia surreal. Cuando cruzamos la frontera, nos pasa tres cuartos de lo mismo. Tórtola va por su lado de ciudadana gringuita, y yo voy por el de los desheredados y desheredadas de la tierra e busca de libertad y tal y tal (es broma, para l@s ultrasensibles). Nuevamente, se nos presenta el mismo dilema. Los funcionarios de inmimgración no pueden saber que estamos casadas. ¿Por qué? Pues porque a mí me concedieron un visado F-1 (de estudiante) cuya principal característica es que sigue siendo válido mientras yo pueda demostrarle al gobierno federal que no tengo intención de quedarme en Estados Unidos y que al terminar mis estudios volveré a mi país de origen. Y vuelve el dilema: si bien el gobierno no reconoce nuestro matrimonio (palabras de mi asesora de inmigración en el trabajo), no podemos decir que estamos casadas en España porque el funcionario de turno lo interpretaría como que yo me quiero quedar en Estados Unidos por haberme casado con una ciudadana, y en consecuencia podrían (legalmente, según la buena señora asesora) retirarme el visado. Tócate los pies. Si nosotras lo único que queremos es salir de allí y no tener que volver nunca jamás.... ¿Se os ocurre algo más absurdo?

Pero claro: qué se puede esperar de un país que ha emprendido un camino hacia ninguna parte, y donde pasan cosas como esta. Dos estudiantes (una cristiana y una judía) de una universidad de Georgia han denunciado a la universidad porque la universidad (al loro) tiene una política de no discriminación que impide, entre otras cosas, hacer declaraciones homófobas. Según las dos niñatas - miembros del Partido Republicano - esta política de no discriminación de la universidad.... ¡¡¡viola su derecho a la libertad religiosa!!! En fin...

sábado, abril 08, 2006

Vivir para ver

El PP celebra su primera boda marica.

Bendita hipocresía.
Supongo que ahora adoptarán un niño y lo llamarán Pocholo (o Borja Mari).

La Europa de la hipocresía

La Unión Europea ha anunciado que suspenderá las ayudas directas a la Autoridad Nacional Palestina. ¿La razón? El gobierno palestino "no ha cumplido las condiciones que la UE le había impuesto."

Recordatorio: Texto del acuerdo de cooperación firmado entre la UE y el Estado de Israel:

"Relations between the Parties... shall be based on respect for human rights and democratic principles, which guides their internal and international policy and constitutes an essential element of this agreement." (Artículo 2)

¿Para cuándo, señores de Bruselas, la suspensión de los acuerdos de cooperación con el Estado de Israel? (yo pregunto....)

De croissants y murciélagos

En la vida de las personas, suele llegar un momento en el que los mitos se derrumban. Hoy se ha derrumbado uno de los míos: el croissant. Yo, crédula e ingenua que soy, siempre había dado crédito a la historia sobre los orígenes del croissant, según la cual este bollo mañanero habría sido una creación realizada por los pasteleros vieneses en honor a la victoria sobre el ejército otomano que asediaba la ciudad en 1683. Según esta versión, la forma del croissant se explicaría como una media luna (símbolo del poder otomano) agarrada en el centro por el puño de la cristiandad vencedora. ¿Bonito, verdad? Pues resulta que no. Hoy me he enterado, como por casualidad, de que toda la historieta esta no es nada más que un hoax, una leyenda urbana como otra cualquiera inventada por un señor que no tenía otra cosa que hacer, y que la primera referencia histórica al croissant se remonta a la Francia de mediados del XIX. Así que ya sabéis: no vayáis por ahí contando la historia del croissant porque es, lametablemente, falsa....

Este post va dedicado a Lucia Etxebarria, por aquello de la historia del murciélago -
que por cierto es totalmente falsa.

Ponte buena pronto, ¿ok?