El Aviaducto

jueves, junio 30, 2005

Mi alegría

Hoy no me la podéis quitar. Vosotros, rabiosos y amargados. Vosotros, a quien dentro de 25 años vuestros hij@s os preguntarán por qué os opusisteis a que los demás tuviéramos derechos. Los mismos que ya estáis pensando en subvertir la soberanía popular y presentar ese recurso que ojalá nunca se materialice, porque no podéis soportar que seamos felices.
Hoy mi alegría es mía, muy a vuestro pesar.


Vergonzoso

No diré más.

SGAE = MAFIA

Este post está protegido por la Primera Enmienda. Nanananaaaaaaaaaaa.
Come and get me if you can!

miércoles, junio 29, 2005

Turquía

Lo de esta gente no tiene nombre. Más de cuarenta años de tradición europeísta a cuestas, y ahora los turcos tienen que escuchar que "no tienen vocación europeísta." Pero la mejor es la noticia de Expansión: "Bruselas recuerda a Turquía que lo importante es participar." ¿Cómor? Lo disho: Polonia (donde la policía pega somantas de palos el Día del Orgullo) y Rumanía (donde crufician monjas para exocizarlas), esas naciones tan avanzadas en materia de derechos humanos, sí tienen vocación europeísta, ¿verdad? Y es que la hipocresía no conoce límites.

Consulado, ¿dígame?

piticlín piticlíiiiiiiiiiiiiiiiiiin

Persona: "Consulado, ¿dígame?"
Ave: "Hola, ¿podría ponerme con periquita, por favor?"
Persona: "pues es que estoy intentando pasarle llamadas pero no me lo coge, lo cual me indica que todavía no ha vuelto de comer."
Ave: "Bueno pues muchas gracias, ya llamaré más tarde."

Os juro que ha dicho "lo cual me indica." Vamos, ni que fuera Hércules Poirot. Son las 3 de la tarde. A ver si antes de las cuatro consigo hablar con alguien. Ya es un reto. Una aventura.

Update: 3:19 pm. Se produce el milagro. Hablo con periquita (más majaaaaaaaaaaaaaaaaa) y me dice que aunque va a hablar con alguien para darme los detalles exactos. Que mañana vuelva a llamar. Qué bieeeeeeeeeeeen qué bieeeeeeeeeeeeeeeeeeeen hoy comeeeeeeeemos con Isabeeeeeeeeeeeel.

El consulado (II)

A ver, ¿vosotr@s cómo os explicáis esto? Llamo al consulado. El horario de atención al público en ventanilla es de 9:30 de la mañana a... ¡¡¡1 del mediodía!!! (pa que no se cansen, será). El horario de atención al público por teléfono es hasta las 4 de la tarde. Hasta aquí, todo bien. Peeeeeeeeeeeeero. Ja. No podía ser tan fácil. Si llamas por la mañana, te sale la recepcionista, que te dice que están todas (pero todas, todas, todas) en ventanilla y que no, que por favor llames más tarde (después de la 1) para hablar con la persona encargada. Ajá. Ayer hice lo propio, y ¡zas! Después de la 1, te sale el contestador automático y, a menos que sea urgente (pero vamos, urgente de la muerte), no puedes hablar con nadie a menos que conozcas su extensión (¿y quién conoce la extensión de nadie si llamas para informarte?). This morning, tres cuartos de lo mismo. Ja (segundo ¡ja!). Por lo menos he conseguido (a) el e-mail de la persona encargada; y (b) su extensión telefónica para esquivar el contestador. ¡¡¡Bien!!! Yo creo que pa las uvas del 2007 me caso.

p.s. todo esto, después que hace cosa de siete meses llamara yo para preguntar por los trámites y el recepcionista, que al parecer lo sabía todo y no tenía ganas de pasarme con nadie, me dio la "información" necesaria: "pues tienes que convalidar tal y cual y necesitas el exequatur de la sentencia-no-sé-qué pero no te creas que tarda como un año y tiene que llegar al Tribunal Supremo, ¿eh?" Yo me acojoné tanto que movilicé a la chacha On (por cierto, que dónde se meterá) y a media Ehpaña y al final resultó que no: que no tenía que tener ni exequatur, ni ir al tribunal supremo, ni leches benditas, y es que el recepcionista no tenía ni puta idea de lo que me estaba contando. La culpa mía por no habérmelo imaginado.

Cal, arena, cal, arena, cal....

Pues sí. Lamentable: el Estado de Tennessee ha cerrado la investigación abierta al campo-de-concentración para jóvenes LGBT al que había sido enviado Zach, el joven de 16 años del que ya he hablado anteriormente. Según el Estado, no se han encontrado "indicios" que apoyen la tesis del maltrato. Veamos: dos padres heterosexualísimos envían a su hijo a un campo de reeducación más propio de la Alemania de los treinta para que deje de ser maricón (en contra de la voluntad del chaval), ¿y no encuentran "indicios"? Mientras tanto, en la Unión Europea se está discutiendo la posibilidad de formular un voto de censura contra Polonia *no confundir con "El Polainas") por el tratamiento que este país da a sus gentes LGBT. Mientras tanto, la entrada de Turquía en la UE sigue provocando sarpullidos a media Europa, ahora bajo presidencia británica. Y es eso sí: polacos fundamentalistas, no problem. Wilkommen. Pero turcos laicistas y republicanos, ¡ah no! Eso sí que no. Y sí: la otra gran noticia del día: Canadá legaliza el matrimonio entre personas del mismo sexo. ¿Qué pensarán al respecto Agatha Ruiz de la Prada y su heterosexualísimo marido? Por cierto, que qué manía con el tema de las "bodas gays." De verdad, a l@s periodistas, ¿qué coño os dan de comer en la escuela?

¿Fracaso?

Estos meses que las cosas me han salido bastante bien, me da por pensar más que nunca en cierta espinita que llevo clavada. Nunca os lo he dicho, pero El Ave, aquí donde la véis, iba para pianista. Sí: aunque no lo parezca, yo he sido siempre muy musical. Nunca fui al conservatorio (porque estaba muy lejos y porque en parte me daba alergia), y siempre me presenté a los exámenes por libre - una auténtica tortura, no recomendable ni a tu peor enemig@. Pero lo dejé. Estaba a punto de examinarme de sexto curso, y decidí tirar la toalla. En un país como el nuestro, donde la música ocupa el último escalafón de lo apreciable, no hay muchas salidas para gentes que, no siendo genios (como moi) querrían sin embargo dedicar su vida a la música de una u otra forma. Me desanimaron muchas cosas, pero lo que más me desanimó fue el saber que aunque me dedicara a tocar el piano 10 horas al día, no tenía ninguna garantía de que me fueran a salir bien las cosas. Y eso, viniendo de una familia donde no se nadaba precisamente en la abundancia, es difícil de llevar. Con el paso de los años, me fui alejando alejando y estuve cuatro años sin acercarme a un piano. Me daba pánico y tristeza al mismo tiempo. Cada vez que iba a casa, mi padre me pedía que tocase algo, y no me salía. Se me agarrotaban las manos, y se me caían los lagrimones porque siempre era querer y no poder. No podía tocar: no porque no supiera. Podía con la cabeza, pero no con el corazón. Nadie lo entendía, y me llevé un montón de broncas de amig@s y familia porque "cómo puedes estar sin tocar...." Fueron años de sequía total, y llegué a odiarlo tanto que no escuché ni un sólo disco de clásica de la rabia que me daba. Me "salvó" Rachmaninoff. Una vez estaba viendo una magnífica película del año catapún titulada Breve encuentro. La música de la película es el concierto número 2 para piano y orquesta de Rachmaninoff, mi obra favorita (si es que puedo elegir una). Después de ver la película, me pasé varios días (y noches) escuchando el concierto que tenía por ahí en un cedé, y me dí cuenta de que a lo mejor no había hecho mal en alejarme y de que, aunque nunca fuese a ser pianista y no participase en concursos, eso no tenía que significar que tuviera que alejarme de la música. Poco a poco me fui acercando de nuevo, y aunque nunca he vuelto a tocar en serio (en parte porque llevo tres años sin un piano cerca), ahora ya no me da miedo acercarme a un piano (los pianos no muerden, eso lo tengo comprobado). Después de ese primer fracaso, también me prometí a mí misma no volver a abandonar nunca, por ninguna razón nada de lo que hago. Y en esas estoy...

Niñ@s

Como veo que algunas (léase una de tierras gallegas) tienen ganas de marcha y me lanzan el guante, lo cojo. Hoy precisamente íbamos por la calle y me dice mi tórtola: "Eh, un chiste." Y le digo, venga Jesusa, suelta (la llamo Jesus para hacerla de rabiar a la pobre).

Pregunta: "Do you like children?" (¿te gustan los niños?)
Respuesta: "Boiled, or fried?" (¿hervidos, o fritos?)

Jajaja. Festival del humor. Pues sí. Esa es la actitud de este par de pajarracas con el tema niñ@s. A nosotras no nos gustan l@s niñ@s, punto pelota. A mi tórtola, debo decir, le gustan menos que a mí; y es más, todavía le gustan menos l@s padres/madres de los susodichos. En realidad, creo que le dan alergia (más los padres que los hijos). Anécdota: apenas habíamos emepzado a salir hace unos años, cuando un día estamos paseando (las dos muy correctas, que todavía andábamos un poco tanteando el terreno y éramos educadas y tal - ahora ya hemos perdido la vergüenza) y vemos que se acerca una pareja con un carricoche y un perro. Pues va mi tórtola y salta: "Uyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy what a cutie pie!!!!!!!!!!" (con voz melosa: "¿Qué ricuraaaaaaaaaaaaaa"). Yo pensando: "Lo dirá por el niño." Pasan a nuestro lado, y va mi tórtola y me repite, pero en voz BIEN alta para que lo oyesen los otros: "Did you see how cute the dog was?" (¿has visto qué ricura de perro?") Sí. Es que ella es allí. Así que si alguien quiere ser amig@ de mi tórtola y mía, ya sabéis: el tema niñ@s, bien al margen. Pero bieeeeeeeeeeeeeen al margen. Como dice Margaret Cho: "When I see children, I feel nothing." Luego pasa que, paradójicamente, yo me llevo muy bien con l@s niñ@s. Suelo tener efecto imán, me quieren mucho y tal. Será porque les trato como personas normales y les hablo lo mismo que hablo a la vecina (porque no sé hablarles de otra manera), pero de ahí a tener uno en propiedad... quita, quita. Así que espero que les haya quedado claro a algunasssssssssssssss.

p.s. por cierto que lo de los comentarios no tiene explicación. Yo ahí currándome todo el post sobre el auge de la derecha en EEUU, tomando apuntes en la librería y pensando "esto pal blog," y resulta que comentarios cero. Pues mañana voy a escribir de algo verdaderamente escandaloso y absolutamente falso para daros comidilla. Sos@s más que sos@s.

martes, junio 28, 2005

El consulado

El consulado de España en Washington es una de esas realidades en las que una prefiere no pensar y con las que prefiere no tener tratos. Pero hay veces que no le queda a una más remedio que claudicar y dejar a un lado la alergia a la Administración, de manera que esta mañana, teléfono en mano, me he puesto en contacto con las autoridades consulares (qué bien suena) para que me indiquen qué coño tengo que hacer para casarme. Conste que ya lo sé porque hace unos meses llamé y cuando dije que me quería casar con mi novia me metieron en tal embolao que decidí colgar, y volví a llamar diciendo que quería casarme con mi novio. Ahí sí que estaban las cosas claras: papel tal, papel cual, así y asao. Hoy he vuelto a llamar ya para pedir cita, pero.... al loro con la conversación:

Ave: "¿Sí? Hola, me llamo periquita y llamaba porque me quiero casar en España y quiero iniciar los trámites para el expediente."
Persona
: "Pues la persona encargada de esa sección está de vacaciones hasta mediados de julio así que no creo que pueda empezar los trámites."
Ave: "¿Ah, no? ¿Entonces me quieres decir que no puedo hacer ningún trámite porque no hay ninguna persona encargada?"
Persona: "Bueno déjeme que pregunte a mi no-sé-qué."
Ave: "Vale."
(2 minutos de espera)
Persona: "Mire, que no puedo encontrar a mi no-sé-que (creo que dijo supervisora), pero vamos, que puede usted registrar su matrimonio aquí." (ya llamando por estas fechas la buena mujer podía haber sospechado que la que llama es un poco bollo y que "aquí" las bollos no se casan, pero en fin).
Ave: "Ya. Es que yo me quiero casar con mi compañera, y ya ves, en este país no nos podemos casar, así que me tengo que casar en España, y claro, yo sé que se tarda bastante en tramitar el expediente, ¿verdad?"
Persona: "Uffff pues ya ves, con las cosas del gobierno de España como son.... sí que se tarda bastante, sí." (con una alegría castiza, que pa qué)
Ave: "Pues sí, ya ves... Además yo ya he llamado pero siempre me deciáis que hasta que no se aprobara la ley nada, pero ya sólo quedan dos días y no me he podido aguantar PORQUE ME QUIERO CASAR."
Persona: "¿Sí verdad? (se ríe, no sé por qué, pero como que le he caído bien) Claro, es que aquí andan todos un poco descolocados con el tema estos días." (vamos, ni que hubiera cientos de lesbianas españolas que quieran casarse en Washington DC, pero ella a lo suyo).
Ave: "Bueno pues llamaré más tarde a ver qué te ha dicho tu supervisora."
Persona: "Bueno, pues hasta luego."

Más menos. Si es que son un encanto...

Razones para celebrar


Dos días, dos. Solamente quedan DOS DÍAS. Aún así, hoy que es día 28 de junio (día del orgullo, aunque para mí sean todos), dos cositas: (1) VIVA GALIZA; y (2) todavía queda mucho, pero mucho, por hacer. Que el jueves todo vaya bien, y que sea el principio de cosas mucho mejores...
Felicidades a tod@s, porque nos lo merecemos.




p.s. parece ser que el debate comienza mañana y que la ley se votará finalmente el jueves día 30 a las 9 horas...

The Right Nation



The Right Nation: conservative power in America es el título de un libro estupendo escrito por dos periodistas británicos (John Micklethwait y Adrian Wooldridge), en el que los autores explican las que en su opinión son las razones por las que EEUU es un país cada vez más conservador y, en sus propias palabras, "menos Europeo." Le eché un vistazo ayer en la librería mientras me tomaba un café, y aunque me quedé con ganas de comprarlo, tomé muchas notas para poder escribir este post. La tesis de los autores es que el conservadurismo de factura estadounidense explica el excepcionalismo de los Estados Unidos, o por qué "America is different." Los autores trazan la geneaología ideológica del conservadurismo made in USA, y argumentan que el nuevo conservadurismo se basa en una perversión de los seis principios del conservadurismo tradicional definidos por Edmund Burke, a saber: (a) la sospecha permanente del poder del Estado; (b) preferencia de la libertad por encima de la igualdad; (c) patriotismo; (d) creencia en las instituciones y las jerarquías establecidas; (e) escepticismo respecto a la idea del Progreso; y (f) elitismo. En el conservadurismo tradicional, esto es, el conservadurismo del Partido Republicano antes de la década de los setenta, los valores dominantes eran los tres últimos: la jerarquización exacerbada, el pesimismo político, y un elitismo que explica por qué el Partido Republicano era un partido de ricachones del Norte. En el conservadurismo moderno, por contra, los tres primeros factores (y muy especialmente los números b y c) adquieren un protagonismo exagerado, mientras que los tres últimos se han diluido y han sido sustituidos por una nueva ideología que tiene en su centro exagerados niveles de optimismo y esperanza en la misión conservadora ("Iraq va bien") y de populismo (representado este último punto por la tendencia de Bush Jr. a esconder su pasado familiar de ricachones presbiterianos del norte y presentarse en su lugar como un cowboy texano baptista renacido, "just a regular guy.")

Los autores aurgmentan que el nuevo conservadurismo no es simplemente un partido: es un movimiento que surge de la unión de tres tendencias conservadoras que compiten entre sí: (1) una especie de laissez-faire individualista, que agrupa a gentes que defienden reducciones de impuestos y el derecho a llevar armas; (2) los moralistas cristianos (Focus on the Family, Pat Robertson, Billy Graham, etc.); y (3) el nacionalismo militarizado. La clave, dicen los autores, no es que el movimiento conservador represente a la América real (si contamos el voto popular, en el 2000 Bush perdió por 500.000 votos). La clave, por contra, es que el movimiento conservador está mucho mejor organizado que el desordenado progresismo en el contexto de la participación no electoralista. Además de contar con numerosas fundaciones, grupos de presión, etc. etc., el movimiento conservador hace un uso mucho más estratégico de las aprtes esenciales de la vida del estadounidense medio, desde la Iglesia hasta dónde llevar a los niños a la guardería.

El auge del conservadurismo, pues, puede explicarse en base a cuatro factores según los autores:

1. La Constitución, que los autores interpretan como un texto conservador en base a su análisis conservador de la naturaleza humana.

2. La geografía, donde el espíritu de frontera y la abundancia de tierras han determinado una forma específica de lidiar con la diferencia, por la cual si a un grupo de personas no les gusta su comunidad, simplemente cogen las maletas y se van a otra parte: Mormones en Utah, o gays en San Francisco...

3. La idea de la reinvención, que refuerza el sentido del excepcionalismo estadounidense.

4. El moralismo, que hace que los estadounidenses vean el mundo en términos de virtud individual más que en términos de las cuestiones sociales y de clase que precoupan a los europeos.

Además del éxito conservador, los autores hablan del fracaso del progresismo, debido esencialmente a la fragmentación de la causa progresista-liberal en dos sectores: (a) los grupos de presión que luchan por una sola causa (el aborto, la lucha contra la pena de muerte, etc. etc.) y que por lo tnato se han fragmentado sin una agenda común; y (b) el movimiento de protesta (anti-Bush, contra la guerra). El problema, dicen los autores, es que la izquierda y los progresistas de este país carecen de una fiolosofía de gobierno que vaya más allá de los intereses concretos y específicos de cada uno de los grupos que se autodenominan de izquierdas. Para los autores, la cuestión no es si EEUU será más o menos republicana (aunque las ilustraciones de mapas que atestiguan el crecimiento del PR en los Estados del Oeste y del Sur son impresionantes). La cuestión es, más bien, si el país se está volviendo más o menos conservador, y su conclusión es: "Like it or not, we all have to live with the Right Nation. The question is: how?" Los autores acusan a la izquierda de haber formulado una política de oposición torpe y autodestructiva en términos electorales. "Detrás de la furia de la América liberal," escriben, "se esconde el miedo." Michael Moore podrá vender muchos libros en Europa, y los europeos pensaban que los cuatro años de Bush no fueron sino una pesadilla transitoria. Pero lo que se negaron a comprender es que el conservadurismo "is here to stay." Añaden además una sección muy interesante sobre la comunidad latina, a quien tradicionalmente se ha considerado aliados de los demócratas, y argumentan que el crecimiento de población latina únicamente beneficiará al Partido Republicano: son el grupo con mayor participación masculina en el mercado de trabajo (es decir, son el grupo donde más hombres que mujeres trabajan fuera de casa); son también el grupo con menor incidencia de membresía en sindicatos y organizaciones similares; son el grupo con una ética "de familia" más arraigada; y además, tienden a establecer sus propios negocios y a comprar su propia casa muy pronto, dos factores que los autores denominan "incubadores del republicanismo.") Así, si los afroamericanos, aún siendo moralmente conservadores, siguen votando en masa al Partido Demócrata, no ocurre lo mismo con los latinos, cuya ascendencia dentro de las filas de la clase media se está empezando a traducir en un giro hacia posturas políticas y actitudes electorales muy conservadoras.

Personalmente, me habría gustado ver una reflexión más profunda sobre la importancia de la religión en el país (a lo mejor la hay y me la perdí porque todo esto lo copieteé en una hora), y tampoco me queda claro qué opción nos queda a los que no queremos un país así. Si la tesis de los autores es que este país es inevitablemente conservador, ahora mismo tendría que darles la razón. También les doy la razón en su análisis del fracaso progresista, pero me sabe a poco su teoría de que el federalismo podría convertirse en el gran aliado del progresismo. Con un gobierno que cada vez se inmiscuye más en todo (contradiciendo además uno de los grandes principios del conservadurismo tradicional), ¿cómo se supone que podemos formar comunidades de nuestra elección? San Francisco es, por desgracia, una excepción, y cualquier medida legal puede ser declarada ilegal en tribunales estatales y/o federales controlados por el establishment conservador. Después de leer el libro, me queda un sentimiento de amargura (porque sé que definitivamente nos tenemos que marchar, quizás para no volver) y de "ya te lo decía yo," porque refleja punto por punto el análisis que de esta situación hacemos día sí y día también mi tórtola y yo. Y es que, como dice mi tórtola, "this country is goin downhill," y no hay quien lo pare....

lunes, junio 27, 2005

Modelo

Que un país históricamente acomplejado se convierta de repente en modelo a imitar por los europeos del Norte (y los vecinos ignorados del Oeste) suena un poco a risa. Pero es que es verdad. Mientras, los medios siguen a lo suyo y parece - pero sólo parece - como si se esforzaran en elegir las fotografías más.... "neutrales" y "representativas" del día del orgullo. Parece ser que los del Foro of the Family no se han quedado contentos y han vuelto a convocar una manifestación este miércoles. No sé a vosotr@s, pero a mí lo de "matrimonios gays" me suena un poco mal. Por cierto, que casos como estos demuestran que en Ehpaña todavía hace falta una discusión seria sobre las parejas de hecho. Discusión que entre otras cosas no hemos tenido gracias a la borriquería del Partido Popular. Y aquí en Estados Unidos la gente ha salido a la calle para el Pride Parade. Dicen que en San Francisco hubo más de un millón de personas. Pues vale. Por cierto: el pride parade de Washington fue hace dos semanas, y fue tan ridículo y patético que la policía ni siquiera cortó el tráfico y al parecer la manifestación/desfile tuvo que detenerse en los pasos de cebra. Yo me quedé en mi casa, porque total, pa qué: la mitad de los asistentes tenía suficiente con meterse todo tipo de guarrerías en el cuerpo ("guarrería" igual a drogas), la otra cuarta parte había votado a Bush en Noviembre, y con tanto carricoche churumbélico y tanto patrocinador no creo que me necesitasen a mí precisamente.

Vargas Llosa (y II)

Parece que levanta polémica el hecho de haber colgado una columna de Vargas Llosa en el blog sin haber hecho la correspondiente crítica. Bien: respondo. Creo que la columna debe leerse como lo que es: el aviso de un liberal a un Partido Popular cada vez más escorado hacia la derecha. Ni más ni menos, ni menos ni más. Para mía, la columna - aunque publicada en El País - es "de consumo interno," y está dirigida hacia esos votantes del PP que más menos, menos más, se consideran liberales de centro-derecha. No son muchos, pero ahí están. Eso por un lado. Por otro lado, esta no es la primera vez que Vargas Llosa escribe una columna de estas características. Son varias las veces en las que ha escrito a favor de la igualdad para las personas LGBT, todo ello claro está dentro del contexto de su ideología liberal. Y lo ha hecho al tiempo que muchos, dentro de la autoproclamada "izquierda," seguían negándonos derechos.

Ahora, mi crítica (cosa que tenía que haber hecho ayer pero como no tuve ganas, pues nada). Vargas Llosa tiene razón en dos cosas esenciales: (a) la negativa del PP a reconocer la igualdad para las personas LGBT y su alineamiento con las posiciones de la Iglesia está alejando al partido de los principios liberales que supuestamente debería defender; y (b) la defensa de los derechos LGBT y la homofobia respectivamente no son exclusivas de una u otra ideología (socialismo y liberalismo respectivamente) y, en consecuencia, se puede decir que no siempre la izquierda ha sabido dar una respuesta adecuado al reto planteado por la realidad LGBT. Ya escribí en otra ocasión algo sobre la homofobia de izquierdas, y me referí entonces al artículo publicado por Lionel Jospin en contra de la legalización de los mtrimonios entre personas del mismo sexo como ejemplo. Hasta aquí, de acuerdo.

Pero Vargas Llosa se equivoca - quizás conscientemente - en varios puntos. Primeramente, mezcla churras con merinas, igualando como por arte de magia el sistema estadounidense con las socialdemocracias nórdicas. Es cierto que EEUU es, en teoría al menos, una democracia liberal, y que gracias a los principios filosóficos del liberalismo se han ido consiguiendo avances que han modificado en cierta manera la brutal realidad de un país nacido del genocidio y la explotación. Ejemplos hay muchos, pero por mencionar varios, la lucha por los derechos civiles, la lucha por el reconocimiento de los derechos de personas con minusvalías, o los principios del movimiento LGBT, se enmarcan en cierta manera dentro de la idea del liberalismo clásico de que lo que es bueno para el individuo es bueno para la sociedad, y que los derechos individuales deben ser la medida de todas las cosas. Por desgracia, a don Mario se le "olvida" mencionar la cara oscura del liberalismo clásico: el mismo que promovió políticas estatales homogeneizantes en toda América Latina desde mediados del siglo XIX, que promovió el genocidio indígena en lugares como Guatemala, Nicaragua, Brasil, o Chile en nombre de la lucha contra la "barbarie," etc. etc.

Vargas Llosa aprovecha que el Pisuerga pasa por Valladolid para arremeter de una tacada contra Castro, Chávez, y todo el que se ponga por delante. Tiene razón en una cosa: las izquierdas (incluidas las que tienen pósters del Che en las paredes de su habitación) no siempre saben responder coherentemente al reto de nuestra realidad. Que la homofobia no es patromonio de la derecha no creo que sea discutible. Que con la Revolución en Cuba los homosexuales lo han tenido muy difícil hasta hace bien poco, tampoco. Pero las cosas cambian, y lo mismo que las izquierdas se van haciendo más plurales y heterogéneas en la mayoría de los casos (ahí está el ejemplo de Chiapas, donde los derechos LGBT son parte integral de la agenda indígena), también es verdad que el liberalismo clásico está dejando paso a un neoliberalismo donde ya no priman los derechos del individuo, sino la realidad del mercado. No sé qué opina Vargas Llosa al respecto (y me da lo mismo), pero está claro que cuando habla de "liberalismo" está metiendo en el mismo saco doctrinas y realidades diferentes. Es fácil apropiarse de los éxitos del movimiento LGBT y decir que han sido posibles en parte gracias a la ideología liberal, cuando precisamente lo que ha ocurrido es que gran parte de esos éxitos se están consiguiendo a pesar de la ideología neoliberal, que predica un nuevo totalitarismo en el que los valores individuales se desprecian en favor de valores colectivizados/mercantilizados.

Estoy de acuerdo con las críticas expresadas en algunos de vuestros comentarios. Mi intención no era, como podréis imaginar, decir "qué majo Vargas Llosa y cuánto nos quiere." Quería, por un lado, continuar con la discusión sobre izquierda y homofobia que ya empecé anteriormente; me interesa poco el debate interno en la derecha: allá se las arreglen ell@s solit@s, tanto si encuentran su "centro" como si no. Pero sí me interesa más ver cómo la autocrítica liberal puede ayudarnos a poner en perspectiva la realidad de nuestras izquierdas (ya me escandalicé hace varias semanas cuando leí a Zerolo decir, sin ningún tipo de vergüenza, que el PSOE había sido "el primer partido en defender al igualdad de gais y lesbianas" o algo parecido, mientras tenía a su lado a su pareja, que es de IU). La autocrítica de Vargas Llosa es representativa del enorme fracaso de la política popular del acoso y derribo, que está asustando incluso a algunos de sus votantes liberales de centro. Por eso me parece tan importante, y por eso la colgué aquí. Aunque en todo lo demás (mujeres, indígenas, Perú, Iraq) esté en completo desacuerdo con él.

Entrevista a Nawal El Saadawi

Para l@s que no la hayáis leído, aquí la cuelgo... muy interesante, sobre todo leída en conjunción con el tema Vargas Llosa.

ENTREVISTA a Nawal El Saadawi, escritora y feminista egipcia
'La familia ha de ser constituida en libertad'

MARICEL CHAVARRÍA - 27/06/2005
Barcelona

Se presenta como candidata independiente a las elecciones de septiembre en Egipto y aunque sabe que perderá, persiste: su fin es comunicar un mensaje político e ideológico. La feminista y autora egipcia Nawal El Saadawi ha intervenido en el Foro Social del Mediterráneo, en el que la actualidad la llevó a vincular su lucha contra el patriarcado a su crítica a la manifestación contra el matrimonio gay.

-¿Qué amenaza esa ley que hace posible, no ya la unión, sino el matrimonio entre homosexuales?

-La globalización necesita del patriarcado, es el corazón del sistema capitalista e imperialista. Si se rompe, el sistema se colapsará. Por eso la derecha, los cristianos fundamentalistas y los hombres de negocios conservadores quieren conservar la familia patriarcal: es el remanente de la explotación y la esclavitud.

-Pero también protestaban las mujeres, madres jóvenes con hijos.

-No son conscientes del patriarcado, se las utiliza para atacar las bodas gays. Lo mismo que hacen las que usan el velo en Egipto: defienden el patriarcado en contra del feminismo; van en mi contra y apoyan a los grupos fundamentalistas. Nos acusan de ser antiislámicos y antimorales por querer cambiar la familia patriarcal por una humana.

-¿Una familia humana?

-No estoy en contra de la familia, pero sí de la patriarcal, liderada por el hombre. Necesitamos una familia humana entre cualquier grupo de personas que quiera formarla. ¿Por qué dos personas? ¿Por qué una pareja? Rechazo que se limite a dos la formación de la familia y tengan que tener distinto sexo. La familia ha de ser constituida en libertad.

-Pero el hijo nace porque se produce la fecundación de un óvulo...

-No es la naturaleza la que rige ese modelo que se quiere preservar: la familia patriarcal es social y económica, no es natural ni divina. Para llamar padre o madre a una persona no es necesario el factor biológico. Un hijo puede venir de dos personas, tres, cinco... La mujer puede estar embarazada de un hombre pero si la humilla y la maltrata, tendrá que dejarle y vivir con otra persona que pueda ser mejor ser humano y cuidar del hijo. Este padre o madre social puede tener cualquier sexo, nacionalidad, religión... Las familias patriarcales cristianas también condicionan la religión y la raza.

-¿Y dónde queda la homofobia?

-Responde a los miles de años de esclavitud, inferioridad de la mujer y dominación del hombre y de Dios. Hace siglos que la gente tiene el cerebro lavado: cinco mil años. Usan a Dios y la religión para afianzar la esclavitud. Pero la homofobia y el racismo pueden hallarse entre los que se dicen de izquierdas: sus líderes también son patriarcales. Están contra la opresión de clase, contra el capitalismo y la guerra, pero nada más. Son homófobos, racistas, tienen cierto compromiso con la religión y necesitan a la familia para ser los padres que ostentan el poder. Pero el poder lo tienen las mujeres que se dan cuenta del problema.

-¿Cómo ven en su país la aprobación de esta ley?

-En Egipto hay mucha fobia a la homosexualidad y a la liberación de la mujer. Me presento a las elecciones contra Mubarak, pero sé que jamás ganaré, nos ponen muchos obstáculos: ni un solo candidato independiente lo ha conseguido. Lo hago para romper tabúes y poner en evidencia al sistema.

-Pero usted ha sido amenazada...

-Soy atacada por el Gobierno, los Hermanos Musulmanes y algunos de los patriarcales de izquierdas. Todos ellos ven el feminismo como el diablo: me acusan de abogar por la liberación sexual y estoy mal vista. Cuando publique esta entrevista, usarán contra mí el argumento de que defiendo la homosexualidad.

-Entonces, ¿no quiere publicarlo?

-¡Claro que sí!, pero añada que vine a participar en un foro organizado por grupos progresistas que están en contra de la guerra de Iraq, el Gobierno israelí, la matanza de palestinos, la globalización, el capitalismo y la política de Bush. Si queremos liberar Iraq y Palestina y salvar nuestra economía del colonialismo, este foro es muy útil para los árabes.

-Usted ha estado en todos los foros sociales mundiales. ¿Es más efectivo un foro regional?

-Sí, hay que ir de lo local a lo global y construir foros con personas que luchan desde su poblaciones.

-¿Qué opina de que las universitarias de países musulmanes vuelvan a ponerse el velo como reivindicación de su identidad frente a Occidente?

-Es una falsa identidad, son ignorantes: creen que luchan contra el capitalismo, pero usan un velo importado de Nueva York, Londres, París... Esta identidad política es decepcionante, como la democracia. Tu identidad es lo que haces, no la ropa que llevas. No es suficiente para una mujer ser una mujer: mi identidad es que no estoy con Condoleezza Rice. Hay que cambiar la concepción de la identidad. Además, ahora hay un extraño fenómeno en Egipto: se maquillan y luego se ponen el velo. Un doble velo, pues la cosmética y la cirugía plástica son el velo posmoderno: la cuarta fuente de ingresos del mercado liberal, después de las armas, el petróleo y las drogas.

Fuente: http://www.lavanguardia.es/web/20050627/51187952125.html

domingo, junio 26, 2005


Cosas que nuncas ves aunque estén a tu lado.

Vargas Llosa

Sin que él lo sepa (ni creo que le importe), yo mantengo una relación de amor-odio muy intensa con Vargas Llosa. Lo negativo, podéis imaginar por qué: si defensa de la guerra de Iraq, su posicionamiento en el Perú, etc. etc. Pero es que luego, como buen liberal que es, va y escribe cosas como esta que pego a continuación. Y entonces, ¿cómo me puedo enfadar con él?

El matrimonio gay

Mario Vargas Llosa, 2005.

EL PAÍS - Opinión - 26-06-2005

Luego de Holanda y Bélgica, España será en estos días el tercer país en el mundo que habrá legalizado el matrimonio entre personas del mismo sexo, con todos los deberes y derechos incluidos, entre ellos el de poder adoptar niños. Es un extraordinario paso adelante en el campo de los derechos humanos y la cultura de la libertad que muestra, de manera espectacular, cuánto y qué rápido se ha modernizado esta sociedad donde, recordemos, hace unos cuantos siglos los homosexuales eran quemados en las plazas públicas y donde, todavía en los tiempos de la dictadura de Franco, la homosexualidad era considerada un delito y reprimida como tal.

Esta medida es un acto de justicia, que reconoce el derecho de los ciudadanos a elegir su opción sexual en ejercicio de su soberanía, sin ser discriminados ni disminuidos por ello, y que reconoce a las parejas homosexuales el mismo derecho de unirse y formar una familia y tener descendencia que las leyes reconocen a las parejas heterosexuales. Aunque esta medida constituye un desagravio a una minoría sexual que a lo largo de la historia ha sido objeto de persecuciones y marginaciones de todo orden, obligando, a quienes la conformaban, a vivir poco menos que en la clandestinidad y en el permanente temor al descrédito y al escándalo, ella no bastará para cancelar de una vez por todas los prejuicios y falacias que demonizan al homosexual, pero, sin la menor duda, constituye un gran avance hacia la lenta, irreversible aceptación por el conjunto de la sociedad -por la gran mayoría, al menos- de la homosexualidad como una manifestación perfectamente natural y legítima de la divers
idad humana.

La ley, como era lógico que ocurriera, ha tenido adversarios encarnizados y ha generado movilizaciones diversas, entre ellas, en Madrid, una multitudinaria manifestación, convocada por distintas asociaciones católicas, respaldada por la jerarquía de la Iglesia, a la que asistieron dieciocho obispos y a la que dio su respaldo el Partido Popular, el principal partido de la oposición al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Pero todas las encuestas son inequívocas: casi dos terceras partes de los españoles aprueban el matrimonio gay, y, aunque esta aprobación disminuye algo en las adopciones de niños por las parejas homosexuales, también este aspecto de la ley es convalidada por una mayoría. Buen indicio de que la democracia ha echado raíces en España y de que, por más denostada que esté de la boca para afuera, la cultura liberal va impregnando poco a poco a la sociedad española.

Los argumentos contra el matrimonio gay no resisten el menor análisis racional y se deshacen como telarañas cuando se los examina de cerca. Uno de los más utilizados ha sido el de que, con esta medida, se da un golpe de muerte a la familia. ¿Por qué? ¿De qué manera? ¿No podrán seguir casándose y teniendo hijos todas las parejas heterosexuales que quieran hacerlo? ¿Alguien, con motivo de esta nueva ley, va a forzar a alguien a no casarse o a casarse de manera distinta a la tradicional? Por el contrario, la ley, al permitir a las parejas gays contraer matrimonio y adoptar niños, va a inyectar una nueva vitalidad a una institución, la familia, que -¿alguien no lo ha advertido todavía?- padece desde hace ya un buen tiempo una profunda crisis en la sociedad occidental, al extremo de que, contabilizando el número de divorcios que crece cada año y la multiplicación de parejas de hecho que rehúsan resueltamente pasar por el altar o por el registro civil, hay quienes le auguran una o
bsolescencia irremediable. La paradoja es que, probablemente, sólo entre los homosexuales, que, como todas las minorías perseguidas desean ardientemente salir del gueto en que la sociedad los ha confinado, despierta la familia esa ilusión y ese respeto que en un número muy grande de heterosexuales, sobre todo entre los jóvenes, parece haber perdido. Por eso, no hay ninguna ironía en decir -yo lo creo firmemente- que es muy posible que, dentro de veinte o treinta años, las familias más estables las descubran las estadísticas entre los matrimonios gays.

Un prejuicio idéntico sostiene que los niños adoptados por parejas homosexuales sufrirán y tendrán una formación deficiente y anómala, ya que un niño para ser "normal" necesita un padre y una madre, no dos padres o dos madres. A esta afirmación dogmática y sin el menor sustento psicológico, ha respondido Edurne Uriarte de manera inmejorable: un niño lo que necesita es amor, no abstracciones. También padecen de una ceguera contumaz quienes no se han enterado de que, entre las parejas heterosexuales, cada día se descubren casos atroces de violencias ejercidas contra los niños, y, entre ellas, sinnúmero de abusos sexuales. Que los padres sean hetero u homosexuales no presupone de por sí nada; cada pareja es única y puede ser admirable o tiránica, amorosa o cruel en lo que concierne a la educación de sus hijos. Y también en este campo cabe suponer que entre quienes han luchado tanto por poder adoptar niños, ahora que lo han adquirido, asumirán este derecho con ilusión y responsa
bilidad.

En verdad, detrás de todos estos argumentos no hay razones, sino prejuicios inveterados, una repugnancia instintiva hacia quienes practican el amor de una manera que siglos de ignorancia, estupidez, oscurantismo dogmático y retorcidos fantasmas del inconsciente, han satanizado llamándolo "anormal". En verdad, la ciencia -la biología, la antropología, la psicología, la historia, sobre todo- ha puesto las cosas en su sitio ya hace tiempo y establecido que hablar de "anormalidad" en el dominio de la vocación sexual de los seres humanos es riesgoso y alienante. Salvo casos extremos, que entrañan criminalidad, y que de ninguna manera se pueden identificar con una opción sexual específica, en el universo del sexo hay variedades, una constelación de vocaciones y predisposiciones de las que de ninguna manera da cuenta cabal la demarcación entre heterosexualidad y homosexualidad, pues se refracta y multiplica en el seno de cada una de estas grandes opciones, como ocurre en tantos otr
os campos de la personalidad individual: las aptitudes, las preferencias, los gustos, las incompatibilidades, las facultades físicas e intelectuales, etcétera.

El Gobierno que ha dado esta ley en España es socialista y hay que reconocerle todo el mérito que ello tiene. Pero, para evitar confusiones, conviene re-cordar que se trata de una medida de profunda entraña democrática y liberal, y nada socialista. El socialismo ha sido a lo largo de toda su historia, en materia sexual, tan puritano y prejuicioso como la Iglesia católica. Si de él hubiera dependido, la gazmoñería y la pudibundez hubieran dictado la norma aceptable en materia de costumbres sexuales y ésta se hubiera impuesto a la sociedad por la fuerza. Por eso, en las sociedades comunistas, la discriminación y persecución del homosexual fue, en ciertos periodos, tan feroz como en la Alemania nazi, donde en las cámaras de la muerte de los campos de concentración perecieron muchos millares de homosexuales. También en el Gulag soviético padecieron y murieron gran número de seres humanos cuyo único delito era practicar una opción sexual que la "ciencia comunista" del temible Pav
lov consideraba una perversión "urbano-burguesa". Carlos Franqui cuenta en alguna parte que, cuando él, como director del diario Revolución, asistía a los consejos de ministros de Cuba, a principio de los años sesenta, Fidel y sus lugartenientes preguntaron a los "países hermanos" qué política aconsejaban para enfrentar "el problema homosexual". La respuesta de la China Popular de Mao Tse Tung fue la más meridiana: "Ya no tenemos ese problema. Los fusilamos a todos". Sin llegar a esos extremos, Fidel creó las UMAP (Unidades Movilizables de Apoyo a la Producción), es decir, campos de concentración donde eran acarreados homosexuales de ambos sexos junto con criminales comunes y disidentes políticos.

Han sido las sociedades democráticas, impregnadas de cultura liberal, como los países escandinavos y los Estados Unidos, donde se ganaron las primeras batallas contra la discriminación de los gays y donde, poco a poco, se les ha ido reconociendo tal cual son: seres humanos normales y corrientes cuya opción sexual debe ser aceptada y reconocida como perfectamente legítima por el conjunto de la sociedad.

Es difícil, para mí, entender las razones por las que el Partido Popular ha apoyado la manifestación contra el matrimonio gay. Aunque es verdad que su dirigente máximo no asistió, y que tampoco estuvieron presentes sus principales líderes, que el partido la hubiera respaldado sólo puede haber contribuido a confundir y lastimar no sólo a los homosexuales que hay en sus filas sino, sobre todo, a su sector liberal, y a dar argumentos a quienes lo presentan como una formación política ultraconservadora. El oportunismo político da beneficios muy pasajeros y superficiales. Hay muchas razones para criticar al Gobierno de Rodríguez Zapatero. Su desastrosa política internacional, por ejemplo, que ha abolido a España de la escena mundial, donde llegó a tener influencia y a figurar entre los países de vanguardia. Sus ventas de armas al Gobierno demagógico del comandante Chávez, en Venezuela, que alienta y subvenciona grupos subversivos. Su acercamiento, que linda con la alcahuetería, a
la satrapía de Fidel Castro, a la que trató de salvar de la condena que ha merecido de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. O sus concesiones sistemáticas a los nacionalismos, que rompen una tradición de defensa de la unidad de España del socialismo democrático de la que el Gobierno de Felipe González nunca se apartó. Pero no tiene sentido atacar a un Gobierno por todo lo que hace y, mucho menos, por haber hecho avanzar, con esta ley, la democratización y modernización de la sociedad española.

Iran blogs

Me sigue dando vueltas a la cabeza la pregunta de si es bueno o malo el resultado de las elecciones iraníes. No tengo respuesta fácil. Por un lado, a la Casa Blanca le ha escocido la victoria sorpresa del sector conservador. ¿Habrán respondido los iraníes con un giro hacia un mayor conservadurismo en un momento de tremenda incertidumbre ante lo que se avecina? ¿Habrán creído que la forma de pararle los pies a EEUU es confiando en un régimen que no se aminale a la hora de sacar adelante el programa nuclear iraní? ¿O habrá sido, simplemente, una demostración de fuerza de un país que ya ha conocido el daño del intervencionismo y las presiones combinadas anglo-norteamericanas en varias ocasiones - la más célebre de ellas, el golpe de Estado organizado por la CIA contra el presidente Mosaddegh en 1953 que acabó con la restauración del Shah?

BBCNews dedica una página entera a la comunidad de bloggers iraíes, entre la cual cunde la desesperación ante el resultado de las elecciones, si bien por razones muy distintas a las que hacen a los habitantes de la Casa Blanca suspirar por aquellos tiempos mejores cuando Irán era sinónimo de Farah Diva y el SAVAK controlaba las calles y las universidades de Teherán. Al parecer, para combatir la depresión algun@s se lo toman con humor. Un/a blogger escribe: "Ya es oficial. Les garantizo que Bush nunca llamará a Ahmadinejad por su nombre, porque será incapaz de pronunciarlo." Sobre todo, que no decaiga el humor. La BBC dice que Rafsanjani representaba la corrupción y el fracaso económico del país. Es verdad. Era cansino, y lo ha pagado con la derrota.

sábado, junio 25, 2005

"Los gays"

Cada vez que leo esa expresión, comienzan a salirme sarpullidos por todo el cuerpo. Ahora somos "los gays." Así, a secas. No sé qué es peor, si oir hablar del "lobby gay" y la "homosexual agenda" con la que nos martillean por aquí, o el simplismo mental de quienes ya nos han encontrado etiqueta: "los gueis" (ya de cutres, podían escribirlo igual que lo pronuncian, a no ser que sean Los Morancos).

Hoy, me quedo con este texto de Pascual Serrano en Rebelión.

Malinterpretada

Se ve que mis posts son demasiado retorcidos, o que dan pie a dobles lecturas. Alguien me escribe para mostrar su desacuerdo con mi post de hoy sobre Irán. El régimen iraní, me dicen, es una teocracia. No creo que yo haya dicho lo contrario. Me reprochan además que hable de pintores, y de películas, como si mostrar la ignorada y casi desconocida riqueza de la producción cultural iraní contemporánea fuera sinónimo de defender a su régimen. Debe ser que una de las misiones de este blog es, precisamente, la de defender regímenes totalitarios (y yo sin enterarme). Como no pretendo aburrir al personal con disquisiciones sobre la gestación de la Revolución iraní (que no fue islámica, sino islamo-nacionalista-progresista, hasta que Khomeini se cargó al sector progresista, incluídos varios clérigos), me limito a clarficar el sentido del post anterior. Sí: Irán es, legal y constitucionalmente, una "teocracia." Pero me aburre, me cansa, me desespera que cuando se mire hacia ese país eso sea lo único que interesa ver. Hablemos de filosofía, de pensamiento político, de activismo intelectual. Parece como si en Irán no se escribiera, ni se pensase, ni debiéramos tener en cuenta nada que no fuesen las exigencias de los clérigos, que a fin de cuentas se han convertido en la mejor excusa para demonizar a toda una nación. Como si de Irán no hubieran salido pensadores como Abdolkarim Soroush que hacen palidecer a nuestros legionarios de cristo, opusinosdeistas varios, etc. etc, con sus ideas sobre la construcción del Estado de derecho en el Irán contemporáneo. Así que, para aclarar: considero que Irán es un régimen teocrático, aunque con matizaciones que conviene explicar dentro de su contexto oportuno y con un conocimiento extenso de la evolución de la fisolofía política chií en general e iraní en particular; y en ningún momento se me ocurriría defender al régimen iraní (ni mi post anterior iba en esa dirección). Pero me reservo todo mi derecho a denunciar la hipocresía de la Europa de bien y de la nueva semi-teocracia que antes llamábamos Estados Unidos de Norteamérica y para quien ya deberíamos ir buscando un nuevo nombre.

En Irán han ganado los "ultraconservadores" y la Europa bien (la misma que ahora colabora esplendorosamente con un presidente evangélico fundamentalista y criminal de guerra) se lamenta, sin que nos importe un pimiento que a lo mejor l@s iraníes no quieren doblar la rodilla ante otro totalitarismo, esta vez el del neocolonialismo made in USA que manda bombarderos a cuenta del "God bless you" de nuestros billetes y nuestros impuestos. Porque ya sabemos que hay gentes de primera y de segunda (y de tercera, y....) , y desafortunadamente en la escala de valores occidental los iraníes hace tiempo que dejaron de contar (exactamente, desde que decidieron deshacerse de un régimen tiránico y despótico y mandaron a Farah Diva a París para lucir en las portadas del ¡Hola!). ¿Y encima, tenemos la indecencia de culparles y de acusarles de vaya usted a saber qué?

El término "teocrático" nunca se aplicó al régimen franquista, cuando Franco gobernaba "por la gracia de Dios" y en los pueblos de España el clero compartía mesa y jamón con médicos y guardias civiles, y exigía besos en las manos, y ponía multas por trabajar en domingo. Y el término teocrático tampoco se aplica (incomprensiblemente) a quienes salen a la calle acompañados de incienso y sotanas exigiendo (¡exigiendo!) que no se cumpla la voluntad popular expresada en el Parlamento. Porque claro, vivimos en democracia. Yo sí, pero, ¿y ell@s? ¿de verdad viven en democracia? En EEUU, por fortuna, nos queda la Constitución para intentar defender el avance de las masas descerebradas, afectadas de religionella masiva, que nos aporrean con su bumpersticker ideology y su biblia en versión multicolor. No: esto tampoco es una teocracia, aunque mis billetes digan "In God we trust" y los padres tengan que ir al Tribunal Supremo para defender el derecho de sus hijos a no incluir la palabra "Dios" en la fórmula de fidelidad que se pronuncia en las escuelas, o aunque en este país sea imposible (imposible) ser elegido para un cargo público haciendo profesión pública de ateísmo. No, esto no es una teocracia (todavía), pero cada vez se parece más a una. Y China... claro. China no puede ser teocracia por aquello de que no se puede teocratizar en ausencia de Dios. Pero se puede, y bien, en presencia del Partido. Ese mismo que encarcela, tortura, y asesina sin que nadie parezca inmutarse más allá de lo necesario, y mientras el régimen chino va convirtiéndose en socio comercial privilegiado de Europa y EEUU y nadie, pero nadie, en Europa se atreve a dar sermones a los chinos igual que ahora se los están soltando a los iraníes. La misma Europa que recibirá con los brazos abiertos a esta Rumanía, pero que se niega a recibir a Turquía (que lleva más de 40 años fraguando su sueño europeísta). Pero claro: olvidaba que nosotr@s somos más list@s, más alt2s, más guap@s, y que pensamos más y mejor que las manipuladas y descerebradas masas de Teherán, donde qué coño sabrán lo que significa la palabra "democracia" y donde se nos mira con una mezcla de burla y escepticismo porque intuyen, con razón, que pueden ser los próximos receptores involuntarios del humanitarismo promotor de "democracias" ajenas. Los teocráticos siempre son "los otros."

Lecturas recomendadas:

Afary, Janet. The Iranian constitutional revolution, 1906-1911: grassroots democracy, social democracy and the origins of feminism. New York: Columbia University Press, 1996.

Arjomand, Said. From nationalism to revolutionary Islam. Albany: State University of New York Press, 1984.

- - -. The shadow of God and the Hidden Imam: religion, political order, and societal change in Shiite Iran from the beginning to 1890. Chicago: University of Chicago Press, 1984.

Hiro, Dilip. Iran under the ayatollahs. San Jose: toExcel, 1985. Un excelente estudio sobre los orígenes y el desarrollo de la Revolución iraní, con índice y bibliografía.

... y más después de leer esto

Pues sí. El post anterior, además, debería leerse en conjunción con esta espeluznante noticia. Sí señoras y señores: Rumanía, candidata a entrar en la Unión Europea. Eso sí: Turquía fuera, y los iraníes, teócratas perdidos. Lo que hay que ver.

Me preocupa Irán

Me preocupa el resultado de las elecciones iraníes (sí, ya sé, a quién le importa...) Pero no me preocupa por lo que les pueda preocupar a otr@s. Siempre me hace graciar leer que Irán es una "teocracia," como si dios mismito hubiera bajado de los cielos y estuviera gobernando, porque al periodismo chusco y sometido le resulta demasiado difícil hacer cosas como por ejemplo leer un libro sobre la Revolución Iraní o, sin ir más lejos, leerse la constitución que declara a Irán como república parlamentaria. O como si el país en el que vivo, dominado por la derecha fundamentalista, rabiosa y furibunda de Biblia en mano y "Jesus loves you" fuese mejor (i.e. "superior"). O como si en el país al que regreso no pasaran cosas como las que han pasado estas semanas, con las sotanas en las calles negando la soberanía popular. Sí, será que Irán (y sólo Irán) es "una teocracia," mientras totalitarismos más absolutos (aunque también, más exóticos y sugerentes), son premiados y tratados con guante blanco porque constituyen un gran mercado. Ha ganado un "ultraconservador," dicen. No dicen que forjó su popularidad a base de luchar contra la corrupción mientras era alcalde de Teherán, o que la gente lo percibe como un político "honrado" (¡qué cosas!). Irán, cuyo parlamento tiene más mujeres que cualquier otro país de la región y que alberga a una Premio Nobel de la Paz. Irán, donde se persigue la homosexualidad (aunque se nos olvide que también se perseguía en EEUU hace tan sólo un año en más de 15 estados). Irán, que decidió valientemente darle la espalda a EEUU y fue castigada con una cruenta guerra de más de ocho años que terminó endureciendo a su gente y a su régimen. Irán, el país de los grandes directores de cine y películas tan increíbles como "Niños del paraíso"; tierra de escritores como Sadegh Hedayat, Simin Daneshvar, Mohamed Jamalzadeh, o Forugh Farrokhzad, a quienes no leemos/escuchamos, porque para qué molestarse con esas literaturas inferiores, escritas en lenguas "innaccesibles." Irán, país que probablemente nunca visitaré pero con el que sueño a menudo. Con sus montañas, su poesía, sus gentes. Ojalá sean falsos los ruidos que se oyen a lo lejos y se apaguen los tambores de guerra que vienen sonando. Ojalá te dejen respirar.

viernes, junio 24, 2005

Con tantas polainas...

... se me había olvidado que uno de mis propósitos sigue siendo traeros las noticias más frescas y despiporrantes de este extraño país. Hace unos días hablé del caso de Zach, recluido por sus heterosexualísimos padres en un campo de concentración (perdón, de reparación) para jóvenes LGBT. Afortundamente, el escándalo ha sido tan mayúsculo que el Estado de Tennessee (¡¡¡¡el Estado de Tennessee!!!) ya se ha puesto las pilas y ha iniciado una investigación sobre el susodicho campo. Es posible, aunque no se ha confirmado, que el campo en cuestión esté operando sin licencia estatal (jojojo). Ahora, los rsponsables del campo en cuestión piden "tolerancia" hacia sus actividades (vamos, que se están cagando las patas abajo), y dependiendo de los resultados de la investigación podrían incluso llegar a ser condenados por abuso infantil. Mientras, la Queer Action Coalition sigue boicoteando el campo. ¡Bien! Pero no todo son buenas noticias. En Columbus (Ohio), hay gente de bien que quiere prohibir la presencia de publicaciones LGBT en sus bibliotecas públicas. Y los pesaos de Focus on the Family, una organización de características similares al Foro de la Familia, andan metidos en una conferencia donde promoverán los "beneficios" de la "terapia reparativa." Una buena noticia en el país del norte: mientras los conservadores están poniendo al gobierno contra las cuerdas a cuenta de la más que probable legalización del matrimonio entre personas del mismo sexo la próxima semana, la novena provincia canadiense en permitir el matrimonio ya tiene nombre: New Brunswick. Y es que por estos parajes, parece que la característica esencial de la vida LGBT es... una de cal, y otra de arena.

Lo que yo decía

Si y alo decía yo. Vengo pensando hace tiempo que no es que Ehpaña se esté balcanizando, no. Se está idiotizando, que es peor, y aún más, se está (¡¡¡horror!!!) americanizando. Ahora resulta que TV3 está siendo criticada por Unió (¿por quién si no?) por haber emitido..... ¡¡¡¡un spot sobre madres lesbianas!!!!! ¡¡¡¡¡Horror!!!!! Ya en el blog anterior conté las peripecias a las que el Departamento de Educación de este santo país había sometido a la televisión pública (PBS) a cuenta de la emisión - que finalmente no se realizó - de un episodio de la serie de dibujos animados "Postales de Buster," en el que aparece una familia homoparental del Estado de Vermont... En fin, pilarín. Mientras, Iñigo Lamarka, el ararteko o Defensor del Pueblo en el País Vasco, invita a todos los homosexuales a "visibilizarse" porque asegura que el principal problema al que nos enfrentamos en nuestra lucha contra la homofobia es que la homosexualidad sigue siendo "una realidad oculta." ¡Bravo por él! Lamarka es el mismo al que le han dado de palos (figurativamente hablando, se entiende) por haber defendido la celebración del alarde mixto en Irún y Hondarribia. Eso digo yo: es más difícil, pero mucho más, profesar asco/odio hacia personas conocidas/queridas...

Sobre la terapia reparativa

Me envían un texto en inglés sobre la terapia reparativa que tanta polémica está creando por aquellos parajes... así que decido recopilar algunos textos básicos sobre la cuestión publicados tanto en inglés como en castellano, y cuando tenga un poquito de tiempo me pondré a traducir alguno de ellos.

Texto de la American Psychiatric Association sobre terapia reparativa, en el que se afirma que "no existe prueba científica alguna publicada que defienda la validez de la terapia reparativa," entre otras cosas. En castellano, aquí.

Texto de la American Psychologial Association sobre la homosexualidad.

Texto en castellano
de la American Psychological Association sobre homosexualidad y terapia reparativa.

Resoluciones de la American Psychological Association relativas a la homosexualidad.

Artículo de opinión
sobre homosexualidad y psiquiatría, por Rubén Sancho Martínez.

Noticia sobre el rechazo de la Sociedad Española de Psiquiatría a las declaraciones de Polaino.

Informe del Departamento de Psicología de la Universidad de California (Davis) desmintiendo los estereotipos sobre conexiones entre homosexualidad y abusos a menores (en inglés). Bibliografía pertinente, aquí.

Iré colgando más referencias a medida que las vaya encontrando.

Artículos académicos sobre la práctica de la "terapia reparativa."

Drescher, J. "I´m your handyman: a history of reparative therapies," en Journal of Homosexuality 36:1 (1998), pp. 19-42.

Dworkin, Sari y Huso Yi. "LGBT identity, violence, and social justice: the psychological is political," en International Journal for the Advancement of Counseling 25:4 (2003), pp. 269-279.

Haldeman, Douglas. "Gay rights, patient rights: the implications of sexual orientation conversion therapy," en Professional Psychology: Research and Practice 33:3 (2002), pp. 260-264. Disponible aquí.

Halpert, Stephen C. "If it ain´t broken, don´t fix it! Ethical considerations regarding conversion therapies," en International Journal of Sexuality and Gender Studies 5:1 (2000), pp. 19-35.

Herek, Gregory M. "Evaluating interventions to alter sexual orientation: methodological and ethical considerations," disponible aquí.

Zucker, Kenneth. "The politics and science of "reparative theory,"" en Archives of Sexual Behavior 32:5 (2003), pp. 399-402.

Para conocer la opinión de los defensores de la terapia reparativa (práctica desacreditada en todo el mundo y además punible con la expulsión de los estamentos oficiales de la medicina y la psicología en algunos países), podéis visitar las siguientes páginas (con cautela, que hacen daño a la vista).


Declaración de la Asociación Médica Católica de EEUU

Página de COURAGE, organización fundamentalista católica aprobada por el Vaticano cuya misión es "cuyo propósito es ministrar a aquellos con atracciones hacia el mismo sexo y a sus seres queridos."

NARTH, National Association for Research & Therapy of Homosexuality, una de las principales organizaciones dedicadas a la práctica de la "terapia reparativa" en Estados Unidos.

Página de Catholic.Net sobre la "curación" de la homosexualidad.

Normalmente, enlazo textos en lugar de colgarlos aquí completos, pero La Vanguardia Digital suele tener los textos en abierto solamente una semana, así que hoy os copieteo dos textos magníficos (el primero de un columnista, el segundo una carta al director), pa que los leáis. Mientras, los mismos de siempre anuncian que se movilizarán de nuevo si Zapatero no les recibe (lo que quieren decir, naturalmente, es que se movilizarán con un buen berrenchín si el Parlamento hace su trabajo, que es ni más ni menos cumplir con la voluntad del pueblo expresada en las urnas). Y también según LVD, el Vaticano controló muy de cerca los preparativos para la manifestación del 18-J. Aquí, otro magnífico artículo de opinión, "De la familia a las familias." Y más: Carlos Llamas de la Cadena Ser tuvo en antena a un joven que fue "tratado" por el doctor Polainas. Para escuchar la entrevista con el joven, haced click aquí. Nos cuentan también que cierto colegio madrileño reparte un texto entre su alumnado en el que se defiende la terapia reparativa (más sobre esto en otro post). El texto, titulado "Ética sexual," disponible aquí. Y finalmente, Ezker Batua y el colectivo LGBT HEGOAK han presentado una demanda conjunta contra el doctor Polainas.

El trastorno

Jordi Balló

Hasta Andreu Buenafuente ha hecho broma con Aquilino Polaino, que parece un nombre sacado de un personaje de la editorial Bruguera. Pero si este catedrático de Psicopatología y director del departamento de Psicología de la Universidad San Pablo-CEU ha trascendido es por su informe ante la comisión de Justicia del Senado, en el que trata la homosexualidad como "trastorno psicopatológico", adornado por una enumeración catalogada de estos trastornos tendentes a demostrar que los homosexuales son potencialmente peligrosos a la hora de adoptar niños. Este informe fue contestado incluso por algunos de los que lo habían propiciado, pero el resultado ha sido que el Senado se ha opuesto al decreto de las bodas gays y que, por lo tanto, una parte de los argumentos de don Aquilino ha debido encontrar su eco.

Pero amí este caso, y el ambiente moralista que lo envuelve, no me parece de broma, pese al tono carpetovetónico que rezuma. Al contrario, creo que merece que nos pongamos serios y analicemos sus efectos. No soporto la judicialización de la vida cotidiana y menos de la opinión. Pero ante este caso y otros que se oyen estos días me pregunto: ¿no es delito acusar a un colectivo que fue perseguido injustamente usando los mismos argumentos que causaron su represión? Hagamos cultura comparada: ¿puede alguien en EE.UU. o en Sudáfrica decir "los negros son inferiores y no merecen los mismos derechos que los blancos" sin que le pase nada?, ¿puede alguien en Europa, o en Alemania, decir "los judíos son una raza inferior y deben ser segregados"? Evidentemente el peso de la justicia, o al menos de la opinión pública, caería sobre los que opinaran así y más si quien lo formulara fuera un representante institucional y en un marco político de alto nivel. Si estas afirmaciones no son admisibles expresadas en público en estos países, es porque sus gobiernos han asumido, como gesto de Estado, una crítica profunda a etapas anteriores de su historia en que había leyes o actitudes racistas que llevaron a millones de ciudadanos a la represión y a la muerte. Pero ¿no sucede lo mismo con los homosexuales? Si consideramos que miles de ellos fueron exterminados en los campos nazis sólo por el hecho de ser acusados de un "trastorno psicopatológico" o, para decirlo como la Conferencia Episcopal, de "llevar una vida desordenada", deberíamos colocar la homofobia como una de las grandes lacras del fascismo occidental.

En el último año han aparecido diversos libros en España, y algún documental, que detallan las formas con las que los homosexuales fueron perseguidos, internados y torturados en el franquismo. Una maquinaria represiva organizada que se describe en dichas obras como el fruto final de un engranaje o entre el poder judicial, el policial, el religioso y el de la institución psiquiátrica. Diversos polos que actuaron como brazos ejecutores de políticas de internamiento y de curación de los supuestamente trastornados que ahora, al conocerlos, nos acercan al horror y al asco, algo así como lo que sentimos ante La naranja mecánica de Kubrick. Pero ante esta salvajada institucional no sólo nadie pide perdón, sino que agentes muy parecidos a los que ejercitaron esta represión siguen estos días utilizando los mismos argumentos que en su día justificaron una acción vergonzante del Estado español. Que nadie le diga a don Aquilino que lo que dice puede ser delito, o que nadie avise a la Conferencia Episcopal de ir con tiento para no caer en la apología de la homofobia, confirma cuán lejos estamos aún de la auténtica cultura democrática.


En el nombre del padre..... y de la madre


BEATRIZ M. GONZÁLEZ ROMERA - 24/06/2005 - 10.25 horas
Granada

Un hombre (potencial padre) más una mujer (potencial madre) es según expresión de los manifestantes del pasado sábado una familia. Esa es la idea básica a defender. Pero ¿es realmente esto una familia?... Me parece evidente que sí lo es, pero que también lo son las familias monoparentales (hoy predominantes), los casos en que parejas con hijos de anteriores relaciones y unen y tienen nueva descendencia (varios padres, varias madres, hijos que son hermanos con padre o madre distinto junto a hijos que no lo son) y una variedad de posibilidades difícil de resumir. La manifestación del sábado erra así en un aspecto básico: el empleo del término familia como un concepto unívoco. Su percepción "moral" no se adecua a la realidad social.

Por el contrario, este cambio social terminológico no es nuevo para la Ley. Ya las leyes fiscales, y más recientes las leyes contra la violencia doméstica y de género, adoptan conceptos como los beneficios fiscales para madres solteras, o la extensión de la protección penal a la persona que conviva con otra y a los hijos de la pareja con la que se conviva que no lo sean propios en los supuestos de lesiones en el ámbito familiar, que permitieran afrontar jurídicamente, este no tan nuevo fenómeno que es la heterogeneidad familiar.

El término "matrimonio" puede no ser acertado, no para la unión entre homosexuales sino para cualquier unión civil por las connotaciones de un lado religiosas y de otra machista que contrae. Ahora bien, lo que hay que tener en cuenta, es que la ley, y esta es la otra equivocación de la manifestación, no va a crear una situación ex novo partiendo de una ficción deseable. La ley funciona como espejo de la realidad y pretende así abrir la posibilidad de los matrimonios o uniones civiles entre homosexuales. Tanto las relaciones entre homosexuales, como la adopción por parte de parejas de homosexuales no solo son una posibilidad sino una realidad diaria. Nada se crea. Lo que se produce es una ampliación de los derechos, también deberes, y sobretodo garantías para dichas parejas y en especial para dichos menores adoptados.

El hecho de paralizar esta ley no va a suprimir la existencia de estas relaciones de "familia", sí, como parecen pretender los sectores opuestos. Ocurre aquí lo que hace no tanto sucedía con la falta de reconocimiento de sus derechos a lo que se denominó "hijos bastardos". Eludir tal ampliación de derechos no eliminaba la descendencia "extramatrimonial" y su equiparación con los hijos "legítimos" hecha por nuestra Constitución no fomentó la tenencia de hijos de tal naturaleza sino que sencillamente extendió el catálogo de derechos y obligaciones a estos ciudadanos y suprimía las categorías de hijos. Todos los hijos son iguales ante la ley. ¿Por qué no aplicar la misma política? ¿No pueden ser todos los padres y madres, sean o no progenitores biológicos iguales ante la ley?

Las protestas continúan. Las reflexiones no. Una vez más el ser humano trata de tapar con los gritos sus propios miedos. Esta vez a los "bastardos" por ser hijos de homosexuales.

Beatriz M. González Romera
Jurista

jueves, junio 23, 2005

Faltaría más

Faltaría más que la chupippanda no saliera con alguna de estas. Claro, ahora la culpa la van a tener Chávez y el PSOE, en otro ejemplo del tremendo poder de los conjuradores judeo-masónicos. Lo dice el mismo que ha estado resucitando muertos para que vayan a votar por toda Galicia. Y es que le manda cojones. Y mientras, CiU aduciendo que el split vote se ha debido a que ahora CiU no actúa "en conciencia" sino por cuestiones de imagen. Me pregunto, cuando Darth Fraga dice estar dispuesto a "liderar una leal oposición," ¿cómo de leal? Porque como sea igual de leal que la que su partido realiza a nivel nacional... en fin, pilarín. Y mientras, me entero de que Mediterránea decide subir los precios del ferry Algeciras-Ceuta. Justo ahora que yo me marcho a esos parajes. Faltaría plus.

Añado: genial el último post de Laurópata. Im-perdible.

Por la revisión del Concordato con el Vativano

Carta dirigida al Gobierno Central de España

Con esta recogida de firmas queremos poner de relieve que una gran cantidad de ciudadanos exige una revisión urgente del Concordato entre el Estado Español (que afecta a todas las Comunidades Autónomas) y la Santa Sede.

1. Exigimos la finalización de la financianciación de la Iglesia a costa de los presupuestos generales del Estado.La Iglesia, al igual que el resto de organizaciones religiosas, debe lograr por sí misma los recursos suficientes para la atención de sus necesidades. Reclamamos también la normalización de las aportaciones tributarias a las arcas del Estado por parte de la Iglesia y sus empleados.

2. Exigimos la revisión de la enseñanza de Religión. Si se imparte la asignatura de religión como parte del curriculum, esta ha de ser religión como hecho histórico- cultural y no desde el punto de vista confesional. La decisión de contenidos será siempre responsabilidad del Estado. Los profesores deberán de tener un estatuto jurídico (acceso, cese, derechos, incluída la libertad de cátedra, y obigaciones) igual al del resto de los docentes: empleados del Estado pagados por él y sometidos a su disciplina y a su inspección. La enseñanza confesional de la religión debe corresponder siempre a las confesiones religiosas y nunca formar parte del curriculum.

3. Exigimos que los acuerdos internacionales del Estado Español se ajusten a la Constitución Española de 1978 especialmente en lo que se refiere a los artículos 14 y 27. España es un estado aconfesional donde existe la libertad de culto y los acuerdos estatales deben de estar sujetos a esa realidad constitucional. Requerimos que los acuerdos internacionales del Estado Español se ajusten a la declaración de Derechos Humanos de 1948 especialmente en lo que se refiere a los artículos 2, 18, 19, 20, 25 y 26.

Quienes firmamos esta petición pertenecemos al más amplio abanico de sensibilidades sociales, políticas, culturales y religiosas y queremos vivir en un entorno basado en los principios de libertad, democracia, respeto de los derechos humanos y de las libertades fundamentales.


Firma aquí.

Cositas

Cuenta SuperCris que estaba intentando estudiar en la biblioteca y al final se pasó la tarde sin estudiar. Claro. Eso de estudiar en la biblioteca es la mayor farsa de la historia universal. Yo puedo decir, sin mentir, que en mi vida he podido estudiar en una biblioteca (algo paradójico considerando que he trabajado en una biblioteca durante un montón de años y luego me he dedicado a investigar, ¡ja! qué risa felisa). Pues sí. Personalmente, no conozco a nadie que haya podido concentrarse en una biblioteca. A mí siempre me parecía que la gente que me rodeaba estaba disimulando ("es imposible que se concentren tanto, con tanto silencio opresivo y tanta luz," pensaba yo). Yo es que estudio muy bien en casa, concretamente en pijama y viendo la televisión (cualquier chorrada que pongan me sirve para concentrarme). Además, como soy creativa, las series de televisión me dan ideas (sí, ideas), e incluso a veces me han ayudado a contextualizar algún absurdo problema histórico al que tuviera que enfrentarme en ese momento. Sí, ya sé que soy rara. En mis tiempos de la UAM (¡¡¡esa UAM!!!) aún no habían abierto esa superbiblioteca de humanidades con sillas bonitas, no. En mis tiempos, había que ir a la biblioteca vieja y guarripichi del fondo, y a mí me quedaba muy lejos. El último año de carrera ya abrieron la nueva, y fue muy emocionante (¡¡¡una biblioteca de verdad!!!) pero aún así no pude superar mis miedos al silencio opresivo y la gente pasando páginas compulsivamente, y realmente nunca fui allí a estudiar (sí que fui a cotillear y a pasar el rato, que para eso están las bibliotecas). Además, me gusta fijarme en la gente. Hay gente que es muy compulsiva y aparece en la biblioteca con tres tipos diferentes de cuadernos, siete clases de rotuladores, y tres bolis fashion. Yo normalmente aparecía con un boli bic, probablemente encontrado en el camino de la facultad a la biblioteca (porque a las fashion siempre se les caen los bolis y no los recogen). Porque a mí comprar bolis me parece una necedad, sobre todo cuando te los puedes encontrar por el suelo dondequiera que vayas. Ahora que soy mayor, de vez en cuando, me compro un boli de esos de punta fina (o gorda, según caiga) y claro, me duran dos días: hasta que los pierdo.

Update on the driving situation: pues va a ser que mi mala sombra me persigue, porque no me puedo sacar el carné. Resulta que este año que tenía yo pensado sacármelo, van y cambian la ley en el Estado en el que vivo. No el de al lado, no: en el que vivo. Y ahora hay que esperar cuatro meses entre el examen de teórica y el de prácticas, y ya no me da tiempo. Cagüentó. De todos modos, así se me queda la conciencia tranquila y puedo seguir ejerciendo mi medioecologismo responsable porque como no puedo conducir, pues hala, a seguir cogiendo el autobús. De todos modos, mi vida es muy triste, porque yo he tenido muy mala suerte con esto del carnet. Siempre que decido ponerme, me pasa algo: o cambian la ley, o lo que sea. En fin. Será por alguna buena causa.

Disculpas pedidas públicamente a Bea y Laurópata porque he tardado varios días en volver a enlazar sus blogs. Que a veces se me va el santo al cielo.


Hipocresía

Pues sí. Va a ser que vivimos en un país más hipócrita de lo que pensábamos. Surprise, surprise. Los senadores de CiU han decidido dar un golpe de timón y salvar el tipo ante su electorado conservador y vetar el proyecto de ley en el Senado. El veto del PP no ha tenido ni que llegar a votarse, gracias al apoyo de los senadores de CiU y del diputado del PAR a una propuesta de veto de Unió. En realidad, lo mismo nos da que nos da lo mismo, porque es previsible que el proyecto termine aprobándose en el pleno del Congreso el próximo día 30.

Resulta curioso que, después de haber votado en 32 (¡¡¡¡treintaidós!!!) ocasiones distintas contra diferentes propuestas para formular un proyecto de unión civil de parejas de hecho, el Partido Popular tenga el santísimo morro de decir que lo que hace falta ahora es eso, una ley de parejas, porque se trataría de una medida "más pacífica, menos controvertida, más acorde a nuestro ordenamiento jurídico" (Rosa Vindel, senadora del PP dixit). Resulta curioso, digo, porque en las últimas semanas los fascistas de siempre (sí, fascistas) no dejan de repetir frases relativas a la "libertad" y la "objeción de conciencia." ¿Exactamente, qué libertad, y qué conciencia? Porque durante varias décadas en mi país no existieron ni una cosa, ni la otra; y a mí todavía no se me olvida. Vindel tuvo además la desvergüenza de comparar la nueva medida legislativa con la imposición de la tortura a manos del Estado cuando preguntó a los defendores de la ley: "¿Ustedes obligarían a un funcionario a aplicar una ley que ordenara la tortura?" Ahí queda eso. Mientras tanto, sus cachorros - bien aleccionados desde las altas esferas populares - ya han empezado la cacería: el pasado viernes, unos jóvenes que se encontraban pegando carteles fueron increpados con gritos de "Maricones de mierda, deberíais morir todos en la cámara de gas. La pena de muerte es lo que necesitáis." Hace unos meses, unos salvajes apalearon en Euskal Herria a Mikel, un compañero de EHGAM (un colectivo LGBT), y le dejaron la cara a cuadros después de gritarle "maricón, seguro que tú también apoyas el plan Iberretxe." Y es que la estrategia de la crispación funciona conectando odios aparentemente inconexos, como si una cosa no fuera con la otra... Pero en el Partido Popular son muy hábiles, según se ha visto, con Zaplana a la cabeza (¡¡¡¡Zaplana!!!!) asegurando por todos sus muertos que no, que ellos ni sabían lo que este señor iba a decir, ni "desde luego" están de acuerdo con sus afirmaciones. Para mí que esta panda de sinvergüenzas se ha creído tan crecida tras la manifestación del sábado que pensaron que el testimonio del doctor Polainas pasaría cuando menos desapercibido. Veremos con la que nos salen en el pleno del Congreso, y veremos también si se atreven a presentar recurso de inconstitucionalidad a la ley. Lo mejor que le puede pasar a un faccioso de estos es que le salga un hijo maricón o una hija bollera, a ver si así se les espabila la mente y se les aclara un poco la conciencia...

Leo además una entrevista con Miguel A. López, editor de la pseudo-revista/bodrio/estupidez ZERO, que no se entera de la misa la media y asegura (no sé en base a qué) que "en Estados Unidos, los insultos homófobos son motivo para ir a juicio." Yo no sé en qué Estados Unidos habrá vivido este señor (los estados unidos de su bolsillo, supongo) porque en EEUU precisamente no ocurre esto: aquí se puede expresar cualquier idea amparándose en la célebre primera enmienda. Pues no sé, será que he estado viviendo toda mi vida en Jaramillo de los Pimientos y no me he enterado de nada. Pero por decir tonterías, que no quede, ¿verdad, majete?

miércoles, junio 22, 2005

Embolaos

Con lo bien que estaba yo sin meterme en semejantes embolaos... Tanto matrimonio y tanta leche, y ahora tenemos que pedir un montón de papelajos, poner sellos, conseguir firmas, certificaciones varias, apostillas de La Haya, etc. etc. Total: que una se casa porque no le queda más remedio y para fastidiar a la derechona, pero vamos, que de poder, nos quedábamos así, arrejuntaítas...

Pero Ave, ¿qué te pasa? Tanta campaña y luego... sí, sí. Que tenéis razón. Que la cosa es quejarse. Demonios.

Y además, hoy voy a la autoescuela porque voy a aprender a conducir. Aquí donde me véis. Seguro que me ponen con criajos imberbes de 15 años que me mirarán con cara de "¿y esta, from which pine tree se ha caído?." Pues eso. Ele.

Argumentos para la igualdad

Gracias a La Luz me he enterado de que existe un texto bien majo que la FELGT está distribuyendo en una campaña de información. El texto lo pego a continuación, pero sí os pediría que en vista de cómo se están poniendo las cosas, lo distribuyérais entre vuestros contactos, amistades, o foros en los que participéis.

Argumentos para la igualdad
"Familias diversas, familias con derechos:" campaña explicativa sobre qué implica el reconocimiento del matrimonio homosexual

Nuestra realidad social ha cambiado profundamente en los últimos tiempos; las familias también : madres y padres solteros, parejas que se separan o se divorcian, familias con hijos/as de anteriores relaciones, familias sin descendencia, familias de acogida,... En este nuevo contexto también encontramos a las parejas de gays y lesbianas y a sus hijos/as. Son las familias homoparentales.

La sociedad y las leyes han ido, lentamente, ampliando el concepto de familia y asumiendo estas nuevas realidades familiares. Ahora se trata de acabar con la discriminación legal que aún sufren las familias que constituyen gays y lesbianas y, sobre todo, sus hijos/as. Para ello es imprescindible el reconocimiento legal del matrimonio civil entre personas del mismo sexo; con este derecho seremos, definitivamente, iguales ante la ley y nuestras familias recibirán el mismo trato, la misma protección, que ya tienen las que forman una mujer y un hombre.

Todos y todas somos iguales ante la ley. Esta es una garantía básica de una sociedad democrática y por ello no es aceptable ningún regateo de nuestros derechos. La dignidad no es negociable, la igualdad es completa o no es igualdad. Queremos, como cualquier otro ciudadano, poder decidir libremente si queremos casarnos o no y con quién, con todos los derechos y todos los deberes que ello implica.

Lesbianas y gays somos ciudadanas y ciudadanos con todas las obligaciones pero no con todos los derechos. Hasta ahora se nos ha negado la posibilidad de contraer matrimonio civil y con ello poder acceder a toda una serie de derechos que sí tienen las parejas heterosexuales que deciden casarse, como por ejemplo, acceder a una pensión de viudedad, la cobertura de la seguridad social, el derecho de nacionalidad si nuestra pareja es extranjera, hacer la declaración de la renta conjunta, la consideración como primer familiar en la obtención de una herencia, el sistema sanitario o en los seguros de vida... Todos estos derechos y otros más, que tienen las parejas heterosexuales que se casan, están vetados a gays y lesbianas que, en el mejor de los casos, se han tenido que enfrentar a largos procesos judiciales para conseguirlos, a veces sin éxito.

Lesbianas y gays formamos familias, tenemos hijos . No somos estériles, tenemos hijos biológicos, podemos adoptar individualmente y, en el caso de las lesbianas, pueden recurrir a la inseminación artificial. Exigimos que nuestros hijos/as tengan la misma protección que el resto de niños. Y para ello es necesario que se les reconozca por derecho, legalmente, que tienen dos padres o dos madres, como ocurre ya de hecho, en su vida cotidiana. Lo contrario es vulnerar el interés y bien del menor; por ejemplo, en el caso de una separación de sus padres/madres hay que establecer una pensión y un régimen de visitas o, ante un fallecimiento, heredar el patrimonio de quien, hoy por hoy, no es su madre o padre legal.

La reivindicación del derecho al matrimonio es asimismo la expresión de la lucha por la igualdad y en contra de la homofobia social que aún existe. Si gays y lesbianas merecemos el absoluto respeto de la sociedad como personas, también lo merecen nuestras familias y nuestros hijos/as. Las leyes deben garantizar ese principio. Quienes atacan nuestro derecho al matrimonio están expresando una disimulada, a veces no tanto, homofobia, tratando además de imponer al conjunto de la sociedad sus valores y un modelo único y excluyente de familia. Sin embargo, la realidad es innegable, la diversidad familiar es cada día mayor y los poderes públicos deben avanzar para protegerla.

Acceder al matrimonio civil es ser, definitivamente, iguales ante la ley y supone un paso muy importante para luchar contra la discriminación social que sufrimos lesbianas y gays. Las leyes deben dar ejemplo a la sociedad y eliminar cualquier tipo de discriminación; sólo así podremos avanzar en el respeto social hacia la diversidad.


Difunde este texto por correo electrónico para hacer llegar nuestras razones al máximo posible de personas. Frente a los insultos y la discriminaación que sufrimos planteamos razones y argumentos solidos y consistentes. ¡Pásalos!

Don't Google me!

O lo que es lo mismo, no sea Ud. irreverente... Interesantísima esta noticia.

El efecto carroza

Me envía Armel un enlace a un foro de Todo Política en el que se discute sobre la manifestación del Día del Orgullo el próximo 2 de julio en Madrid. La gente se pregunta cuál es la estrategia a seguir, y qué hacer (o no hacer) respecto a lo que llamaré "efecto carroza." A l@s participantes en el foro, algun@s de ell@s gai, les resulta "incómodo" cuando no "perjudicial" para la causa participar en un desfile en el que abunden las carrozas, los cuerpos danone, y la leather people. Voy a contaros un secretillo: en Estados Unidos, la principal organización de derechos LGBT, la Human Rigths Campaign, llegó a pedir en determinado año que los "raritos," los leather, y l@s trans "se quedaran en casa porque hay que dar a la sociedad una imagen de normalidad." Hmmmmmmm normalidad. Lo mismo de siempre. Veamos: el Día del Orgullo nació en Estados Unidos como un desfile reivindicativo en los tiempos en los que ser homosexual se premiaba con terapias reparativas (que incluían lobotomías y electroshocks) realizadas por el establishment "normal." Los primeros desfiles del orgullo, esos a los que iban cuatro personas porque eran las que habían "salido del armario," utilizaban la estética leather por ejemplo para denunciar precisamente a ese establishment que les condenaba por "raritos." ¿Decís que somos raritos? Pues sí: y para que veáis lo que nos importa vuestra opinión, aquí nos tenéis, vestidos de locas, con plumas y cuero, porque la calle es nuestra y vamos a ponerle un poco de color a vuestra sexualidad normativa, aburrida, vanilla. Por desgracia, el movimiento LGBT en EEUU está dominado por organizaciones ultraconservadoras, y se nota.

La trampa más peligrosa en la que puede caer el movimiento LGBT es la trampa de la normalización. Porque una cosa es tener derechos, y otra muy distinta es suprimir y hacer desaparecer precisamente aquellas características y elementos dentro de nuestra comunidad que dieron vida al movimiento y por primera vez nos enseñaron que ser "anormal" era hermoso, y que l@s "anormales" también teníamos nuestro lugar en la calle, como todo el mundo. La supresión forzada de la estética queer en aras de un falso sentido de la normalización es un paso lógico en el contexto que estamos viviendo: la parte asimilacionista del movimiento pretende convencer al resto de la sociedad de que ser gai o lesbiana es "normal," y es verdad. Es normal. Pero, ¿qué significa "normal"? Ahí viene el problema. Porque la "normalidad" que promueve la crítica al exceso y la pluma es en realidad homogeneización: estandarización de la expresión siguiendo patrones heterocéntricos. Curiosamente, nadie pide que dejen de verse cuerpos danone en el desfile: lo que no queremos, dicen algun@s, son carrozas, maricas, bear, leather people, nada que no sea estéticamente "aceptable" para las pobres y discriminadas masas hetero. ¿Casualidad que los cuerpos danone sean la parte más "hetero" de nuestros desfiles? Creo que no. Y no confundamos la presencia del cuero y la pluma con esa otra gran plaga que nos asola, como es la comercialización de una estética gai muy particular y concreta a manos de los Chueca.com y otr@s, centros de poder heterocéntrico aunque su temática sea pretendidamente gai, que han convertido lo gai en pastiche, lejos del espíritu reivindicativo de nuestro movimiento. El movimiento LGBT es un movimiento diverso, heterogéneo, con multitud de experiencias e ideas: intentar suprimir esa heterogeneidad es acabar de pleno con nuestra riqueza y nuestra diversidad, y por eso el día que alguien diga que "los leather, los bear, y las carrozas que se queden en casa" será el día que yo deje de identificarme con esta comunidad y el día en que los "normales" hayan triunfado de nuevo, inaugurando nuevos armarios.

Así que l@s que queráis ir el 2 de julio al desfile del orgullo vistiendo una camiseta Polo Jeans, hacedlo. Y l@s que queráis ir vistiendo cuero, hacedlo también. Pero no permitáis que nadie, absolutamente nadie, os diga "este no es tu lugar, márchate de aquí," porque nuestra sociedad es la sociedad del arco iris, y ahí cabemos tod@s.