El Aviaducto

miércoles, agosto 10, 2005

Hotel Rwanda


No suelen gustarme las películas made in Hollywood que tratan sobre masacres, genocidios, y otras barbaridades propias del género humano. Quizás porque la naivité del estadounidense medio hace que el producto final sea edulcorado y pasteloso. Ayer vimos Hotel Rwanda, y debo decir que, suspicaces como somos ante todo lo que venga de la maquinaria de jolibú, nos sorprendió bastante. Es una película filmada con gusto, al menos en mi opinión. Además, cuenta una historia real: la historia de Paul Rusesabagina, un encargado de hotel ruandés que salvó a más de 1.000 personas del genocidio en 1994. La versión en DVD contiene imágenes de Ruanda y entrevistas con el verdadero Rusesabagina, que hoy vive en Bélgica con su familia.

La película es testimonio de la capacidad de algunos seres humanos para perpetrar los actos más atroces, y al mismo tiempo de la capacidad de otros seres para mantener la cordura en medio del horror y realizar acciones que desde fuera calificaríamos de heroicas. Paul Rusesabagina es Hutu; su mujer (que también sale en el documental, aunque no es entrevistada) es Tutsi. La película deja entrever, si bien a veces veladamente, el contexto en el que se desarrolló el genoicio ruandés, y pone en evidencia la apatía y el desinterés de la comunidad internacional por detener un desastre que fue en todo momento evitable. El informe sobre el genocidio ruandés elaborado por Human Rights Watch en 1999 deja bien claro que el genocidio pudo haber sido evitado si las potencias implicadas (fundamentalmente Bélgica, Francia, y Estados Unidos, además de Naciones Unidas) hubieran enviado nada más iniciarse las masacres una fuerza de intervención lo suficientemente numerosa como para detener las matanzas en Kigali antes de que se extendieran a otras partes del país. La indiferencia occidental fue fruto de una serie de circunstancias que quedan evidenciadas en la película: el fracaso de la intervención estadounidense en Somalia en 1991, combinado con la falta de intereses económicos directos en el pequeño país centroafricano y una actitud con posos de colonialismo paternalista, hicieron que Ruanda se convirtiera en el lugar perfecto para olvidar. Que la primera responsabilidad la tienen quienes alentaron y perpetraron las masacres está fuera de toda duda: los propios ruandeses, y en especial una clase política y militar absolutamente corrupta, son los primeros responsables de lo ocurrido. Hutus y Tutsis, al igual que otros cientos de grupos étnicos en todo el continente africano, absorbieron y adoptaron casi sin crítica categorías y modos de clasificación creados por el establishment colonial (en este caso, belga) nacido del imperialismo del XIX. Ruanda, Burundi, el Congo, y tantos otros Estados-nación recientemente creados sufren hoy en día las secuelas del retorcido orden colonial que, como hicieron los franceses en Argelia o los belgas en Ruanda, privilegió a un estamento particular de la sociedad colonizada en favor de otros estamentos. La Europa civilizada prefiere olvidarse de que si bien la actual segmentación tribal que tantos dolores de cabeza causa en los países africanos existía ya antes de la llegada de los europeos, lo cierto es que fueron los distintos regímenes coloniales los que institucionalizaron y segmentaron estas sociedades en favor del mantenimiento de diversos intereses geográficos y económicos trazados en los despachos europeos. Hoy , Ruanda es el segundo país del mundo con mayor representación femenina en la política. Es, paradójicamente, una de las consecuencias del genocidio que destrozó el tejido social del país. La otra cara es las terribles secuelas que el genocidio dejó en los supervivientes, fundamentalmente niños y mujeres. La tasa de infección con el virus del HIV es, al parecer, muy elevada entre las supervivientes de las violaciones.

En estos tiempos en los que está tan de moda vilipendiar al imperialismo made in USA (que sí, que es malo y no creo que nadie pueda negarlo) se nos olvida con frecuencia que tanto el genocidio ruandés como la mayoría de las tragedias africanas de nuestro tiempo no habrían sido posibles sin el conocimiento, la complicidad, y la directa intervención (o como en el caso ruandés, falta de intervención) de países europeos que presumen de solidarios, anti-guerra, y tal. Francia y Bélgica, con su horroroso legado colonial y su mission civilisatrice, llevan sobre sus espaldas décadas de horrores en el continente africano. Si alguien tiene curiosidad por saber cuál es el origen de los campos de concentración de la era moderna, no tiene más que leer un libro de historia argelina cuando allá por la década de 1840 los generales franceses establecieron los primeros campos de internamiento para civiles argelinos opuestos a las campañas de conquista en Argelia. Fue Francia (la moderna e ilustrada Francia) quien inventó el terrorismo de Estado. Por mucho que algunos disfruten tanto atribuyendo todos los males del mundo mundial al país de las barras y estrellas (que sí, que también, pero buenos maestros tuvieron). La viñeta que pongo es, por desgracia, representativa de lo que pasa con este tipo de películas. ¿Y para cuándo "Hotel Sudán"? Porque, por desgracia, no aprendemos. Y ya van...

4 Comments:

  • y ¿hotel sudan para cuando?...me quedo con esa frase porque por cada 1 cosa que sale en la tele estan las otras 1000 (así tirando a lo bajo) de las que no nos enteramos...

    con lo de los chicos de Iran por ejemplo...a mi no se me había ocurrido pensar que fuera un poco "maniobra" pero pensandolo bien ¿por qué sale de manera publica que Iran ha matado a dos chicos por homosexuales? ¿por qué en Iran? Cuando la homosexualidad es condenada en ¿todos? los paises de religión musulmana, perseguida en muchisimos paises latinoamericanos y sin ir más lejos en algunos estados americanos...A mi no se me había ocurrido pensar que sacar esta noticia tenga algo que ver con los intereses sucios en Iran, pero quizás quizás...
    por qué nos enteramos de unas cosas y no de otras...

    muchas gracias por el blog, se aprende mucho aqui

    By Anonymous Anónimo, at 10:56 p. m.  

  • Pues si te gusto esta te recomiendo que veas "Sometimes in April".

    By Anonymous bambola, at 5:51 a. m.  

  • Si quisiéramos arreglar el mundo, ¿por dónde empezamos?

    By Anonymous bea, at 11:10 a. m.  

  • La película, aunque parte de una fórmula ya muchas veces hecha es cierto que me gustó y tiene un gran ritmo. Lo triste ciertamente es la realidad que retrata.

    No se, pero yo viéndola confirmaba una vez más lo que ya todos sabemos, medio mundo se desangra por nuestra opresión y si encima te vas a africa donde las guerras civiles parten de nuestro anterior colonialismo, la expoliación lo mismo, las hambrunas del subdesarrollo que propicia nuestro sistema capitalista bipolar, el sida (que me dices de las misiones cristianas inculcando el rechazo al preservativo...genocidio propio de Sharon), etc...

    Si quieres ver una película de la que estoy seguro que bebe en estilo ésta te recomiendo los gritos del silencio...

    Si no lloras es que no tienes corazón...

    Un saludo y decirte que me ha gustado mucho tu blog

    By Blogger Wallias, at 5:08 p. m.  

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