El Aviaducto

lunes, octubre 31, 2005

La Borbona

"O sea, que han follado sin protección, y ahora todos tenemos que enterarnos. ¿Es eso, no?" Así de a gusto se despachó anoche Tórtola, cabreadas como estábamos con el empacho televisivo que se anunciaba ante el inminente nacimiento de una nueva borbona a añadir a los Presupuestos Generales del Estado. Comprenderán ustedes que una sintiese algo de vergüenza ajena cuando las televisiones de este extraño país comenzaron a emitir reportaje tras reportaje, a cada cual más intragable, sobre la nueva vástaga, la pila bautismal, y todo aquello de lo que se pudiera hacer noticia, todo ello para sorpresa de una Tórtola que pensaba que España era un país moderno, y democrático, y no sé cuántas cosas más. Vivimos en un país donde la figura del Rey es inviolable, por arte y gracia de una transición cobarde y peor hecha, que consagró el olvido como deporte nacional y condenó a la memoria a buscarse mejor oficio. De ahí que la garrulería made in Spain pida, clame más bien, para que los medios afines a la monarquía (que son todos, sin excepción) les ofrezca más carnaza - aunque la paguen ell@s.

Comenzarán ahora a debatir sobre la necesaria reforma de la Constitución, naturalmente sin llegar a la verdadera cuestión de fondo (¿la igualdad es solamente cuestión de sexo, o también cuestión de que se reforme la Constitución para perpetuar una institución obsoleta y esencialmente discriminatoria para el resto de l@s ciudadan@s?) Desde las filas PPopulares se nos obsequiará con varios recordatorios a la perfidia de ZP, a quien acusarán de negarse a disolver las cortes y no convocar elecciones, como si la niña fuese a estar sometida a un proceso de crecimiento rápido (como el de los pollos) y hubiese que cambiarla mañana. Desde la filas socialistas, por contra, asistiremos a esos entretenidos ejercicios acrobáticos de un presidente del Gobierno autoproclamado "republicano" que al mismo tiempo no tiene empacho en rendirle pleitesía al sistema heredado del franquismo (y encima, por designación). Claro que, si hasta Carrillo pudo bajarse los pantalones por el bien de todos los españoles, y olvidar los crímenes del franquismo, y pedir que fuéramos buenos y nos reconciliáramos y rindiéramos pleitesía a Su-Majestad-Patriarcal-Designada-a-Dedo-por-el-Dictador, entonces, ¿qué podemos esperar? Comprenderán, pues, que yo no me alegre en absoluto con el nacimiento de la Nueva Borbona (como en general no me alegro del nacimiento de ninguna persona que han traído al mundo por obligación y por razones generalmente egoístas, pero ese es otro asunto). Ahora ya, en mi desesperación, solamente me queda esperar que la niña nos salga bollera. Entonces sí que se pondría la cosa interesante...

jueves, octubre 27, 2005

El cuchero

Dice Tórtola que es extraño y a la vez reconfortante entrar en el supermercado y ver que lo más ofensivo que te puedes encontrar es, por poner el caso, un salchichón. Lo dice por lo que ya contábamos hace mucho del súper gringo, donde junto a los arroces nos vendían libros que garantizaban (exigían, casi) la salvación de nuestras almas. Es que claro, yo creo que hay cosas que le sorprenden un poco todavía... El otro día andábamos por la calle Real y le entró un ataque de jambre. No os lo he dicho antes, pero cuando Tórtola tiene hambre, en fin, hay que ponerse a resguardo. Así que entramos a una tiendecilla y vimos ponche. No... el ponche, dulce típico segoviano, no se bebe. Es la cosa más deliciosa del mundo, un dulce muy singular y que tiene una mezcla de sabores que tenéis que probar. Tórtola le preguntó al señorín si estaba "rico," a lo que el buen hombre le respondió: "Todavía no ha nacido la persona a la que no le guste el ponche." Yo pensaba que Tórtola iba a entrar en los anales segovianos como "la persona a la que no le gusta el ponche," pero no, resulta que le encantó y a los dos días, que andaba un poco apagadilla, me la llevé a comer otro trozo.

Esta semana hemos estado en Santander, donde por fin hemos firmado los papeles del registro (ya queda meeeeeeenossssssss) y donde pudimos cenar en lo que a fecha de hoy es el mejor restaurante de comida hindú que hemos visitado. Un poco carillo si se es de buen comer, el Taj Mahal (en la calle Santa Lucía) tiene no obstante la mejor comida hindú que podéis probar creo que en toda España y allende los mares, y con platos vegetarianos estupendos: no os perdáis las samosas (únicas) y las pakoras en salsa de curry (Tórtola se quedó con los ojos a cuadros porque yo, literalmente, me comí la salsa a cucharadas cuando se me acabó el pan - si hubiera sido otra, me habría llamado paleta).

Por cierto: acaba de llamarme para preguntarme dónde he puesto el cuchero. Es que andamos atravesadas con los utensilios de la cocina....

p.s. lo que hace la tranquilidad. dentro de poco hasta se me va a olvidar dónde cae Estados Unidos en el mapa. ¿estaré perdiendo fuelle?

miércoles, octubre 26, 2005

Maricones de diseño

Hoy iba a escribir un post sobre nuestra interesante visita al registro civil y a inmigración (que también, lo contaré), pero creo que prefiero comentar la noticia que anda circulando por ahí sobre la entrevista que esos dos maricones del diseño como son Dolce y Gabbana han concedido a Stern, una revista alemana. En esa entrevista (que podéis encontrar referenciada en esta bonita página centrista), se muestran contrarios al matrimonio entre personas del mismo sexo, y piden además que los homosexuales "respetemos" a los católicos. Que su mariconería de diseño no les deje tiempo libre para instruirse sobre el significado de la homofobia internalizada(lo mismo que a mí lo segundo no me deja tiempo libre para hacer lo primero, qué le vamos a hacer) no significa que su actitud no sea un poquitirrinín vergonzosa, por decir algo. Ellos lo han tenido fácil: son, obviamente, la única cara de la homosexualidad cuya visibilidad la sociedad patriarcal y puritana de mierda ha querido admitir como válida (la del diseño y la moda). Porque ya sabemos que los maricones son buenos diseñadores y peluqueros y las lesbianas.... bueno, las lesbianas no existimos. Pero que no nos digan a l@s demás cómo tenemos que pensar o vivir. ¿Respeto? ¿Qué respeto? ¿El mismo que demuestran quienes nos llaman "virus" y nos amenazan de destruir la sociedad? Dedíquense ustedes a fabricar bolsos, o lo que sea que hagan, y déjennos a l@s demás pensar por nosotr@s mism@s.

jueves, octubre 20, 2005

Decepción

Desde los doce años, les adoro. Han sido para mí referente del mejor techno-pop, y junto con The Cure, son las dos bandas que siguen emocionándome aunque me conozca sus canciones al derechas y al revés. Nunca he podido ir a ninguno de sus conciertos, y hace poco me enteré de que estarán en Madrid en febrero. Pero tonta de mí, con tanto ajetreo, cambio, y movimiento, llegué tarde a la compra de entradas. Así que una vez más, me quedo sin verles. Es peor esta vez, porque son también el grupo favorito de Tórtola, y nos lo habríamos pasado de rechupete. En fin... Nos quedaremos en Segovia comiendo ponche, que tampoco está tan mal.

martes, octubre 18, 2005

Historias del macho ibérico (I)

Desde que llegamos aquí, me las he visto y me las he deseado para encontrar una escuela de taekwondo que me gustara. Finalmente, he elegido una donde entrenamos la bonita cantidad de.... ¡tres horas semanales! Aún ando perpleja preguntándome cómo se puede llegar a ninguna parte entrenando semejante ridiculez de tiempo, pero bueno, esto es lo que hay. Y encima he tenido suerte, porque aquí el taekwondo se acaba en junio y hasta octubre, nada de nada (nuevamente, esto no es serio). Además de la decepción que supone pasar por obligación de un entrenamiento de ocho horas semanales a tres horillas, me he dado cuenta de que hay escuelas y escuelas. Bueno, más bien hay escuelas, y luego hay gimnasios donde se dan clases de taekwondo. Porque una escuela es un lugar con una filosofía determinada, donde se fomenta la disciplina (sobre todo entre l@s más peques), donde todo el mundo se siente parte de una gran familia y donde a nadie se le ocurriría caer en los comportamientos que llevo viendo los pocos días que he ido a entrenar. Pero lo que más me molesta de todo (más que la mala educación, más que las falta de formalidad: que esto es una clase de taekwondo, no el festival del humor) es la tremenda demostración de testosterona en la que terminan convirtiéndose todas y cada una de las clases a las que voy. Desde las típicas bromas durante el calentamiento ("mira, mira cómo salta la sección de las coletas," por el grupo de chicas), a la chulería de quien dirige el calentamiento con aires de superioridad manifiesta... y un cinturón verde en la cintura. ("Hijo mío," pensaba yo ayer, "con este nivel de chulería, en mi antigua escuela estarías fregando suelos durante tres meses, y luego a lo mejor eran tan amables de dejarte colocarte un cinturón blanco para que aprendieras a respetar a tus compañer@s"). El mozo en cuestión tendrá veintipoquísimos años (si llega), y ya se ha dirigido a mí en tonos más que inapropiados, teniendo en cuenta que soy mayor que él y en estas cosas, como en todo, las canas deberían imponer un poco de respeto. Pero claro, debe ser que yo no aparento mi edad, y encima pertenezco a la "sección coletas." Tampoco ayuda que en la parte de defensa personal, siempre se enseñen las técnicas haciendo bromitas tomando como patrón el modelo de chica-víctima: "Porque ya sabéis, cuando váis por ahí por la noche y se os acerca uno..." O la frase, tan graciosa, del observador de turno que viendo dar patadas con salto a las chicas nuevas, no se le ocurre más que decir: "Uy, con esto se os va a poner un culo más bonito...." Y claro, las tontas del bote no pueden hacer otra cosa que reírse como adolescentes (porque es que el chiste debía ser tan gracioso, tan gracioso, que una inteligencia mediocre como la mía no podría captarlo nunca). De momento me he callado por respeto al instructor, y además yo hablo muy poco cuando estoy con gente a la que no conozco, pero el miércoles he quedado con Tórtola para que me vaya a recoger al final de la clase y me pegue un achuchón delante del personal en plan lesbian fashion, a ver si de una puta vez dejan de soltar sandeces de machito en celo delante de mí y empiezan a tratarme como la persona que soy.

p.s. aclaro que el tipo que dirige el calentamiento y el instructor son dos personas diferentes. el instructor es muy majete y muy respetuoso con las féminas :-)

lunes, octubre 17, 2005

Historias para no dormir

Ya sé que hay gente a la que no le gustan mis rollos políticos y que prefieren las historias personales, detalles, cosas varias sobre Ave y Tórtola. Vosotr@s sabréis que para algunas cosas soy un poco vergonzosilla y no me gusta revelar más de lo estrictamente necesario. Pero hoy tengo un dilema, porque esta es tan grande, tan grande, que ayer Tórtola me dijo "es que esto es blog material, girl," y claro, no puedo quedarme sin contármelo, porque además necesitamos un consejillo. Bien, veamos. Tórtola y yo nos vinimos de las Américas el 23 de agosto con todas nuestras posesiones (4 maletas y dos gatas, para ser precisas). Dentro de la maleta, había uno de estos. Cuando llegamos a la casa familiar de Ave, a mí no se me ocurrió otra cosa que poner el aparatillo en mi armario, pensando "bueno, cuando nos marchemos a Segovia lo recojo." Y allí estaba el arnés, junto a mis cinturones de taekwondo. Tonta de mí, no se me ocurrió pensar que las cosas podían torcerse y que podía pasar lo que pasó. De manera que cuando Ave y Tórtola sufrieron el segundo GAF (Gran Ataque Familiar) de su historia y tuvieron que salir por patas del hogar, hicieron el equipaje vía exprés (unos 20 minutos de recogida de equipaje entre gritos y amenazas maternas contra Tórtola por haber convertido a su hija en una MLR, o Malvada Lesbiana Resentida). Luego se sucedieron tres días y tres noches en un hotel de una estrella (no de dos ni de tres, no: de una, aunque para mí que era como de media) con las mantas quemadas por cigarrillos y el baño funcionando mal hasta que mi padre pudo traernos a la City. Pero a lo que iba. Un día antes de salir, le dije a mi padre: "Porfa, ve a casa y me traes los cinturones de taekwondo porque son los que me dio mi maestro y no los quiero perder." Yo es que soy muy lista (por si aún quedaba alguna duda). Y claro: al poco de llegar estaba yo cavilando y pensando: "Mi padre me trajo los cinturones de taekwondo, pero.... ¿y el arnés?" Obviamente, lo tuvo que ver. Porque es que estaba allí mismo. Pero no lo trajo. O no lo quiso ver. O.... no sé. Total, que ahora Tórtola y yo tenemos un dilema mu grande. Porque una de dos: o nos gastamos los cuartos y nos compramos otro, aunque no se utilice siempre porque somos mujeres con recursos (qué escabroso me está quedando esto, pero en fin, como no me podéis ver la cara, me da lo mismo); o llamo a mi padre y le digo: "Padre, mándame por favor mi diccionario de árabe-español, el diccionario de inglés-español, las cajas de libros que vayan llegando, una cosa negra que hay en el armario donde estaban los cinturones, y todas mis partituras para guardármelas en casa." No sé, a lo mejor así como que vuelve a no darse por enterado. Así que sí, llevaba debatiendo varios días si escribir sobre ello o no, pero al final ha podido conmigo (por cierto que ayer no sé por qué se me pasó contárselo a OnThe).

Este blog está degenerando. Pero mucho, mucho.

domingo, octubre 16, 2005

OnTheDot nos visita

Hoy hemos recibido la visita de la bloguera más grande of all times, Ms. OnTheDot, que se ha metido cuatro horitas de tren (dos de ida y dos de vuelta, pa que veáis) desde Atocha hasta Segovia City para pasar el día con Ave y Tórtola. No nos veíamos desde mayo, cuando OnThe volvió a España y decidió cerrar su estupendísimo blog. La verdad, nos lo hemos pasado muy bien, hemos comido pasteles, y nos hemos echado unas cuantas risas. Hemos hecho las preceptivas fotos ante al acueducto (algunas mejor las guardaremos en el fondo del armario por si las moscas) y hemos quedado en vernos pronto y, desde luego, más a menudo. Así que Chacha On, ve preparando esos cafeses (que Atocha está muy cerca de la Biblioteca Nacional). Gracias por las risas y por el bueno rato, guapísima. Y por haberte metido la palizorra de tren.


p.s. llevo varios días pensando que me gusta el traje que lleva la cantante de Miranda Warning en Los Restos del Naufragio. Yo quiero ser como ella. Fashion.

sábado, octubre 15, 2005

La otra orilla

Resulta que por una de estas cosas de la vida, podemos ver el canal de la tele pública marroquí. A Tórtola y a mí nos gusta sentarnos a ver algunos programas. A Tórtola, por ejemplo, le encantan los bailarines con babuchas que salen en los programas de la noche. Son unos señorines que salen vestidos de pitufos con chilabas a rayas y gorrillos en el cabezorro dando palmadas y bailando con sus babuchas mientras una señorita canta sobre el escenario. Son, digamos, las "chicas" del coro. Conste que también vemos cosas serias, como las noticias o los programas culturales. Programas como el que han puesto esta noche, por ejemplo, donde han entrevistado a Juan Goytisolo - a Goytisolo en Marruecos lo respetan y lo quieren. No hace más falta que ver el trato que le han dado en este programa, donde el escritor se ha defendido más que bien en su árabe, mezcla de dialectal y de árabe clásico, y ha hablado de sus primeras vivencias en Marruecos, o de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero, y donde ha caracterizado la etapa de Aznar como uno de los últimos coletazos de la mentalidad colonial española en lo relativo a las relaciones con Marruecos. Al terminar el programa, hemos visto varios insertos publicitarios del gobierno, que desde hace algunos años se ha embarcado en campañas de alfabetización de mujeres. Luego han venido las noticias, donde hemos visto y oído a M6 hablar de "democracia" en el nada democrático parlamento marroquí, y al locutor hablar de cómo "su Majestad está visiblemente preocupado por el bienestar de todo el pueblo marroquí." Tanto a Tórtola como a mí nos ha resultado chocante esta sucesión de noticias, de tan diferentes visiones: del alto nivel cultural de la entrevista a Goytisolo (la entrevistadora, una mujer), a la propaganda y la desfachatez absolutas del telediario oficial. Del conocimiento tan profundo que en ciertos círculos marroquíes se tiene de nuestro país y de nuestros intelectuales (algo admirable, sobre todo si lo comparamos con el nulo interés que l@s intelectuales marroquíes despiertan en nuestro país), a la visión tergiversada y sesgada que el telediario marroquí ha venido ofreciendo de la crisis de Melilla (ciudad a la que los locutores siguen refiriéndose, en la jerga oficial, como "la Melilla ocupada" - con el mismo término que los palestinos utilizan, por ejemplo, para referirse a Jerusalén). En mis años de la facultad, mis compañer@s y yo siempre nos quejábamos de lo mismo: era, y sigue siendo, mucho más fácil conseguir una beca para irse a estudiar a Dinamarca o a Austria, que para "bajarse al moro." Esta ha sido y sigue siendo la lamentable política cultural de todos y cada uno de los gobiernos que hemos tenido, porque desde que "somos europeos," ha dejado de merecer la pena mirar al Sur - salvo cuando necesitamos traductores de árabe para el CNI, o para encontrar a terroristas jugando partidas de cartas en un bar. Qué lástima.

Tórtola aprende español

A Tórtola le gusta ver programas de la tele para aprender español. Además, le gusta leer los anuncios clasificados del periódico para aprender vocabulario. Hoy andaba Tórtola leyendo una copia atrasada de El Adelantado (el periódico local de Segovia) y con cara muy seria me dice: "¿Qué significa "almejita"? ¿No es algo de pescado?"

Sí. Es lo que os imagináis:

"LOLA. Almejita xabroxona necesita ser pescada por buen pescador." Y luego, un número de teléfono.

Como lección de vocabulario, no está mal.

viernes, octubre 14, 2005

Cara de gilipollas

Ya son varias las semanas que llevo en España. Hay veces en las que se me olvida que hasta hace bien poco nuestro mundo era otro. Estos días, he visto mucha televisión, porque una de las cosas que siempre he hecho en todos los países en los que he vivido ha sido empaparme de TV. En parte, me siento como una extranjera que llegase a España por primera vez. Muchas cosas siguen igual (por ejemplo, los programas horteras de la Primera), otras no tanto (Hospital Central) y luego hay cosas que ya me dan más que pensar. No entiendo, por ejemplo, la fascinación por la cultura de EEUU que emana de canales como Los 40 o MTV España; me fascinan (con un toque negativo) fenómenos como Operación Triunfo por lo que tienen de reflejo de ciertas modas que ya se han instalada y están aquí para quedarse... ¿Qué mensaje se está transmitiendo cuando es un concurso en el que el ganador se ha llevado 300.000 euros de premio, un contrato con una discográfica, y un coche fantástico? OT es una fábrica de falsas promesas, una magnífica muestra de lo hipócritas que somos. Es curioso: quienes hacemos funcionar el mundo somos l@s normales (el chico del supermercado, la profesora de instituto, la eterna becaria que va de proyecto en proyecto en espera de la tan ansiada plaza universitaria, el conductor de autobús, la farmacéutica...) El mundo se mueve porque nosotr@s existimos, y sin embargo parece como si ocurriera justo lo contrario, esto es, a veces parece como si el mundo solamente se moviera porque existe gente como los triunfitos, o porque existe Bono, o porque hay gente "importante" cuyas profesiones contribuyen muy poco y sin embargo son valoradas socialmente. Será cosa del libremercado o yo qué sé, pero en momentos así me siento un poco huérfana y, por qué no decirlo, un poco gilipollas. Es la misma sensación que le invade a un deportista de un deporte minoritario cuando ve las millonadas que ganan los del fútbol, por ejemplo. Porque te encanta tu trabajo, sabes que no podrías hacer otra cosa, pero te preguntas cómo es posible que las cosas que verdaderamente cuentan (como limpiar, cobrar en la caja registradora, dar una clase, o aconsejar a un paciente en la farmacia) no se valoran en absoluto. A mí me gusta ser historiadora. De verdad. Es lo que siempre había querido ser (bueno, en realidad me habría gustado ser cocinera profesional, pero no pudo ser, así que ahora me conformo con el canal cocina y con hacer recetas nuevas siempre que tengo un ratito). Pero ayer viendo el final de OT, y el coche tan bonito que les han regalado, y tal y cual, se me volvió a quedar cara de gilipollas. Y es que además, por no tener, no tengo ni carnet.

miércoles, octubre 12, 2005

Manipuladores

Estoy hasta los ovarios de la gentuza esta que lleva varias semanas cacareando por diversos corridos y tenderetes el hecho de que "solamente ha habido 50 matrimonios" entre personas del mismo sexo desde que se aprobó la ley, que a ver dónde estaba la demanda social, tralarí tralará. Vaya panda de hijoputas.

Veamos: Ave y Tórtola se ponen en contacto con el consulado allá por julio de este año. Tras dos meses de espera, nuestros maravillosos servicios consulares nos indican que no, que los trámites tenemos que hacerlos ya en España porque "todavía no hemos recibido instrucciones de Madrid" y claro, se nos acaba el tiempo. Tórtola y Ave empacan, se presentan en España, acuden el día 3 de septiembre al registro civil con TODOS los papeles en orden, sólo para que les digan que "uy, pues es que estoy yo sola, la persona encargada de los expedientes está de vacaciones, hay otra que está de baja, y claro, no os llamaremos para firmar hasta finales de septiembre." A 12 de octubre, todavía estamos esperando a ir a firmar el expediente para que luego pase al secretario, al fiscal, y a la juez, antes de darnos fecha definitiva. En una ciudad de apenas 60.000 habitantes. Pensé empadronarme en el pueblo de mi abuela y casarnos allí, pero claro, con esto de la España profunda y tal, como que no nos atrevimos. O sea, que podemos morirnos del asco esperando. A este paso, habrá resuelto el TC y nos tendremos que ir a casar a Sebastopol. Y esta panda de energúmenos, como digo, regodeándose en la mierda que sale de sus boquitas...

Por cierto que de Hospital Central ya hablan hasta en L´America. Quién sabe, si hasta a lo mejor la Vico se hace superestar y nos la roban los de jolibú. Lo que veáis.

Latest news: Ave ha llamado al registro del puebluco y ha tenido la suerte de que le cogiera el teléfono la que yo llamo "Funcionaria Entusiasta" (es que hay tres: la Entusiasta, que está entusiasmada con la idea de la boda; la "Indiferente-Oficial," que actúa como la funcionaria que es y no suelta prenda cuando le pregunto por mi expediente, y "el chico," a quien no tengo el gusto de conocer).

Ave: "Hola mira, llamaba - que no sé si te acordarás de mí pero soy la chica que se quiere casar con una chica americana... "
F.Entusiasta. "Síiiiiiiiiiii sí sí sí sí...."(de ahí lo de Entusiasta)
Ave: "Pues es que era para daros otro número de teléfono donde contactar conmigo. Es el expediente 212." (es que lo tengo grabado en la memoria)
F.E. "Ah pues sí, mira, sí. El expediente ya está incoado," (Ave casi se muere de la alegría, porque hasta entonces la respuesta era "ah pues... no sé, es que tenemos muchos y esto va por orden") "así que ya enseguida me imagino que mi compañero os llamará para firmar con dos testigos."

Así que sí, a lo mejor nos casamos antes de fin de año y todo. Los testigos del trámite serán mi padre y mi amigo J., que está emocionado con esto de ser parte de los anales de la historia del puebluco, aunque me ha advertido que "no se me ocurrirá llamar al periódico." Y yo le he dicho que no, que tranquilo, que de eso seguro que se encargan l@s del registro... Qué mala soy.

domingo, octubre 09, 2005

Chic@s 10

Ayer estaba releyendo EPS de la semana pasada y me dí cuenta de que se me había pasado leer el reportaje sobre "l@s chic@s 10," o sea, gente que había sacado 10 en la selectividad o, mejor dicho, en la PAU, que es como se llama ahora. Me pareció un reportaje blandengue, las cosas como son, pero me lo leí de cabo a rabo para ver cuántas mentiras se pueden contar en tan corto espacio de tiempo y encima hacer que te quede medio bien. Porque según ese reportaje, est@s chic@s, que se han distinguido por sacar solamente dieces en el instituto y en selectividad, son estupend@s, majísim@s, maravillos@s, solidari@s, amiguísim@s de sus amig@s. La prota de la historia, una tal Beatriz de Luanca, es tan maravillosa que incluso es voluntaria con niños de Chernóbil que van a pasar el verano a Asturias. Son buenísim@s hij@s, sus padres no tienen queja, y no sé cuántas maravillas más.

Mentira. Y además, de las gordas. Porque lo que el reportaje no dice es que en realidad "l@s niñ@s diez" son mayormente un grupito de inadaptad@s sociales entre los que más de un@ terminará dándose unas cuantas hostias en la universidad, donde no hay monjitas para protegerles (ni para subirles la nota), o en general en eso que llamamos vida, donde realmente los dieces no sirven absolutamente para nada. Dirán ustedes que qué mala soy, que hay que ver qué crueldades suelto, que será que me corroe la envidia y tal y cual. Pues no. Lo digo y lo escribo porque yo tuve la puñetera desgracia no de ser una "niña diez" tan consistente como l@s del reportaje, pero casi. Y como además de un 9,15 de nota media entre bachillerato y selectividad tuve la puñetera desgracia (nuevamente) de sacar la nota más alta de mi comunidad autónoma en selectividad, pues hablo (creo) con conocimiento de causa. Porque yo he sido, fundamentalmente, una gran inadaptada social (aparte de lesbiana, naturalmente, que también). Porque claro, yo lo que se dice normal, normal, pues nunca lo he sido. Creo que lo único que me diferencia de la mayoría de l@s chic@s que salían retratad@s en la revista es que a mí sí me gustaba el deporte (yudo, badminton, volei, lo que me echaran: sobresalientes hasta en gimnasia), y que afortunadamente me dí cuenta antes de terminar el bachillerato de lo insulsa que resultaba la existencia 10. Pero a lo que iba.

Realmente, a mí nunca me han gustado mis alumn@s 10. Son tan perfectos, tan impolutos, tan tan tan, que parece que les falte sangre en las venas. Un/a alumn@ 10 es fácil de calificar. Bueno, realmente yo nunca he visto ningun@ porque no existen, son todos "casi 10". Al alumn@ 10 es imposible ponerle una nota baja porque el examen está siempre casi perfecto, da igual lo que les preguntes. Habiendo estado del otro lado, sé que esto es el resultado de combinar muchas horas de estudio con la perspicacia de saber qué es lo que quiere leer el profesor de turno. Realmente, si lo piensan ustedes, no es una tarea que requiere de grandes dosis de originalidad. A mí me gustan l@s otr@s, l@s del siete y medio, l@s que se alborotan cuando explicamos historia social con música de tango o la revolución cubana con canciones de Silvio, l@s que se ríen con los chistes de Mafalda sobre la censura argentina, o con los monigotes de South Park en versión cómica israelí. Porque si miras por el rabillo del ojo, verás a mis alumn@s 10 haciendo muecas de desaprobación y entornando los ojos con esa mirada desaprobadora con la que quieren recordarme que ellos están allí para aprender cosas serias, y no chuminadas de la cultura del populacho que tanto detestan.

¿Qué hay, pues, detrás del estudiante 10? Por lo general, un/a chaval/a inadaptad@, sin grandes dosis de originalidad, que hace cosas porque "hay que prepararse," con una aversión profunda a todo lo que conlleve hacer algo de ejercicio, portadores de una visión demasiado elevada y elitista de sí mism@s: "Yo no soy como mis compañer@s de clase." ¿Habrán leído ya a Sartre, aquello de "El infierno son los otros"? No creo, porque lo de Sartre era hastío, no que a los 17 años estuviera plenamente convencido de que esa masa amorfa, "los compañeros de clase," a lo único que se dedican es a beber, a ser unos vagos indecentes, y que nunca serán nada en la vida porque no son chic@s 10. Ya digo, una de esas grandes falacias... Porque esos compañeros de clase, con sus mediocres cincoconnueves y seisconochos han aprendido mucho antes a vivir con sus imperfecciones que l@s chic@s 10. Y encuadrarlos, como hace el reportaje de EPS, en la categoría de "como no son chicos 10, no son estupendos" porque mire usté, los chicos 10 no beben pero la chusma sí, es una estupidez. Así que sí: me ha fastidiado el reportaje de EPS porque mienten como bellacos, y lo saben. Porque yo solamente disfruté mi año de COU, cuando me dediqué a estudiar las asignaturas que me gustaban porque sabía que con un 5 entraba en la carrera de mi eleccción. Curiosamente, fue el año en el que, aún estudiando mucho, me gané a quienes hoy siguen siendo mis amigos (dos tripitidores, hoy en día un excelente diseñador gráfico y técnico de televisión respectivamente). Porque fue el momento en el que dejaron de importarme los dieces de mierda.

Ahora que lo pienso, yo nunca he puesto un 10 a nadie. Porque la perfección no existe, y creo que entre mis obligaciones como educadora, se encuentra la de no edulcorar la realidad.

viernes, octubre 07, 2005

Maricas contra viudas, o viudas contra maricones

Y es que, lo que hay que leer. El comentario de la presidenta de la Federación Española de Viudas, al final de la noticia.

jueves, octubre 06, 2005

Pre-endodoncias

1. Tórtola está ahora mismo pre-endodóntica, así que mandadle besitos y abrazos para mañana, porque tiene que enfrentarse al dentista. Claro que cuando le han dicho el precio, me ha mirado y me ha dicho: "Pues qué barato." Y claro, es que en los yuesei de los huevos te sale la endodoncia exactamente por más de $1000 la pieza. Como suena.

2. Tenemos Canal Cocina y he visto un programa donde salía uno muy fashion cocinando con espumas. Ridículo, caro, impracticable y, por las pintas, bastante asquerosito (¿un aire de pimiento verde?). Sigo prefiriendo a Arguiñano, aunque siga con sus chistes del año maricastaña.

3. OnTheDot ha prometido visitarnos. Bueno, no lo ha prometido, pero digo yo que vendrán.

4. Dog nos ha invitado a un batido de cochinillo segoviano. Seguro que sabe más rico que el aire de pimiento verde que ha puesto el guarripichi ese en la comida.

5. Hay muchos blogs que se acaban :-( como los de Donuttz, Supercris... ¿Por qué?

6. El del programa de cocina que están poniendo ahora dice que con no-sé-qué también se pueden hacer "croquetas de ave." Señor mío, usté a mí no me toca las plumas. ¡Acabáramos!








miércoles, octubre 05, 2005

Madre no hay más que una (menos mal)

Cuentan que a Mahoma una vez le preguntaron a quién había que respetar y querer más, si a tu madre o a tu padre. "Primero, a tu madre. Después, a tu madre. Tercero, a tu padre," parece que respondió. Mahoma, que debe ser el personaje histórico más pro-madre que haya existido, también es conocido por haber pronunciado la máxima "El paraíso está bajo los pies de las madres." Todo tiene su explicación, siendo como fue huérfano. Pero para mí que exageró un poco el buen hombre. Varios cientos de años después, las feministas liberales - tan majas ellas, tan cool - intentaron convencernos de que la cumbre de la liberación femenina llegaría cuando los gobiernos pagasen un sueldo a las amas de casa. Una propuesta tan progre, tan estupenda, que años más tarde incluso a los jerarcas del Vaticano les pareció bien la cosa. Y es que parece ser que hoy, hablar en contra de la maternidad y el amacaserío es casi que punible con el garrote vil (o con el preceptivo sartenazo en el cogote) por aquello de la revalorización de las tareas de maternidad y amacaseriles en esta era tan light que nos ha tocado vivir, donde cambiar pañales o cocinar pimientos rellenos de bacalao son tareas, al parecer, cuasiorgásmicas (y yo sin enterarme).

Y es que no puede ser de otra manera. Cojan ustedes uno de los ejemplares de esa genial revista perpetuadora del patriarcado como es Mujer de Hoy y me entenderán. "Consejos para tener una casa perfecta." Deberían haber añadido como subtítulo: "cura tu neurosis en 10 sencillos pasos," pero eso debió quedárseles en el tintero. Conste que yo apañé el artículo porque, ciertamente, tenía consejos estupendos. Pero lo hice no para tener una casa perfecta, ni porque mi nivel de estrógenos me estuviera pidiendo a gritos hacerlo, ni porque tuviera que tener la cena lista para Jose "porque sale de trabajar y claro," ni porque mis inexistentes criaturas me lo fueran a agradecer mejor o peor. Lo cogí porque eran útiles para cualquier persona interesada - aunque los dibujitos y el lenguaje estuviese feminizado al 100%. Lo curioso es que estas mismas revistas, al tiempo que sostienen este patriarcado brutal que nos ahoga a tod@s, promueven también una versión muy light del feminismo liberal del que hablo. ¿Realmente tengo que postrarme ante los pies de mujeres que han tenido hijos (léase en cumplimiento, muchas veces accidental e involuntario, de una función biológica)? ¿De verdad? Veamos: hay gente que viene al mundo por accidente (yo misma) y que de hecho a lo mejor habría elegido no venir de haber podido (yo misma de nuevo, pero como ya estamos aquí, algo habrá que hacer al respecto). Hay gente que viene al mundo porque se rompió el condón, o por vaya usted a saber qué accidente de la naturaleza. Pero pocos, muy pocos, vienen al mundo porque alguien pensó: "Quiero tener un churumbel para que se convierta en una persona maravillosa e independiente." Claro que no. Es@s, afortunad@s ell@s, son una minoría. Porque la maternidad tal cual está concebida en nuestras sociedades es fundamentalmente una función castradora, no liberadora, y la familia (esa misma que defienden los del Foro) es la institución más opresiva que jamás haya existido - porque la opresión lejana, la del Estado por ejemplo, no tiene por qué ser omnipresente, pero la de la familia sí que lo es. Y no hay mayor mentira, ni más peligrosa, que la de pretender que los lazos biológicos que casualmente nos unen a otros seres con quienes compartimos material genético forman o deben formar un lazo indisoluble y permanente. Porque a lo mejor prefiero que mi familia de verdad sea la que yo elija, y no la que me impongan el ADN y el Libro de Familia. Y de eso gais y lesbianas sabemos mucho. Todo este rollo para decir que este post es realmente un ejercicio de exorcismo de fantasmas y que cuando termine de escribir probablemente me sienta mejor, aunque haya sido a costa de que os molestéis y de que volváis a decirme "Ay, Ave, cómo eres." Pues sí, cómo soy.

lunes, octubre 03, 2005

Vida nueva

Vida nueva, ciudad nueva. Qué será, será.

Me gusta Segovia. O eso creo. No es el lugar más fashion del planeta, pero tiene muchas sorpresas y gente de lo más amable. Los coches paran en los pasos de cebra. Siempre. Hay quesos ricos y baratos en todas partes. Y miel. Puedo ver el acueducto cuando me de la gana (a lo mejor me canso, pero por el momento, sigue siendo un lujo).

Recuperamos la normalidad, o casi. Atrás quedan cinco semanas que prefiero borrar de la memoria. Y un expediente de matrimonio que, con un poco de suerte, permitirá que nos casemos un mes de estos. Aunque lo hagamos solas, sin invitados no deseados (de esos que estarían de cuerpo, pero no de corazón), para no molestar...

p.s. ¿cuánto tiempo hay que dejar las lentejas a cocer en la vitrocerámica? (cosas de la inexperiencia)

p.s. 2 me alegra estar de vuelta.