El Aviaducto

viernes, octubre 14, 2005

Cara de gilipollas

Ya son varias las semanas que llevo en España. Hay veces en las que se me olvida que hasta hace bien poco nuestro mundo era otro. Estos días, he visto mucha televisión, porque una de las cosas que siempre he hecho en todos los países en los que he vivido ha sido empaparme de TV. En parte, me siento como una extranjera que llegase a España por primera vez. Muchas cosas siguen igual (por ejemplo, los programas horteras de la Primera), otras no tanto (Hospital Central) y luego hay cosas que ya me dan más que pensar. No entiendo, por ejemplo, la fascinación por la cultura de EEUU que emana de canales como Los 40 o MTV España; me fascinan (con un toque negativo) fenómenos como Operación Triunfo por lo que tienen de reflejo de ciertas modas que ya se han instalada y están aquí para quedarse... ¿Qué mensaje se está transmitiendo cuando es un concurso en el que el ganador se ha llevado 300.000 euros de premio, un contrato con una discográfica, y un coche fantástico? OT es una fábrica de falsas promesas, una magnífica muestra de lo hipócritas que somos. Es curioso: quienes hacemos funcionar el mundo somos l@s normales (el chico del supermercado, la profesora de instituto, la eterna becaria que va de proyecto en proyecto en espera de la tan ansiada plaza universitaria, el conductor de autobús, la farmacéutica...) El mundo se mueve porque nosotr@s existimos, y sin embargo parece como si ocurriera justo lo contrario, esto es, a veces parece como si el mundo solamente se moviera porque existe gente como los triunfitos, o porque existe Bono, o porque hay gente "importante" cuyas profesiones contribuyen muy poco y sin embargo son valoradas socialmente. Será cosa del libremercado o yo qué sé, pero en momentos así me siento un poco huérfana y, por qué no decirlo, un poco gilipollas. Es la misma sensación que le invade a un deportista de un deporte minoritario cuando ve las millonadas que ganan los del fútbol, por ejemplo. Porque te encanta tu trabajo, sabes que no podrías hacer otra cosa, pero te preguntas cómo es posible que las cosas que verdaderamente cuentan (como limpiar, cobrar en la caja registradora, dar una clase, o aconsejar a un paciente en la farmacia) no se valoran en absoluto. A mí me gusta ser historiadora. De verdad. Es lo que siempre había querido ser (bueno, en realidad me habría gustado ser cocinera profesional, pero no pudo ser, así que ahora me conformo con el canal cocina y con hacer recetas nuevas siempre que tengo un ratito). Pero ayer viendo el final de OT, y el coche tan bonito que les han regalado, y tal y cual, se me volvió a quedar cara de gilipollas. Y es que además, por no tener, no tengo ni carnet.

4 Comments:

  • Pues ya domos dos (sin carnet, con profesiones infravaloradas y con cara de gilipollas)

    By Blogger Lucecilla, at 2:32 p. m.  

  • Me has "tocado" cuando has dicho lo del deporte... yo jugaba en superliga de voleibol hasta el año pasado (la máxima categoría, como 1ª división de fútbol), y cobraba casi la mitad de lo que estoy cobrando ahora, trabajando como vendedor deportivo en el Décathlon a media jornada. Y seguro que entrenaba más que los futboleros (4 horas diarias, dudo que las hagan).
    Ganas de idolatrar, supongo que es así... total, ya no nos enseñan a confiar en nosotros mismos, hoy en día es mejor seguir a un líder de masas que creer en lo que cada uno somos.
    Un beso enorme, un placer volver a comentarte :)

    By Anonymous DoNuTTz, at 3:30 p. m.  

  • Ummm, sí, pero la pobre chica del jurado lo pasa mal por no poder salir del armario porque está casada con un magnate y no puede copnfesarle su amor a la rubia deshinibida que "se hace colonias"(se hace de oro con un anuncuio o algo así, me lo ha contado mi madre por encima). No, no sé con quién está casada(la del jurado) pero que la chica es lo más bollo del pograma no me cabe la menor duda. Ummm, dejando tonterías aparte pues mira sí, así es y así será siempre. Ummm, no, bueno no sé. Pero realmente cuando yo veo con mi madre un rato de OT mientras duisfrutamos siendo espectadoras de la horterada pues contribuyo a que el panoli ése que ha ganado siga dándonos la lata. Pero por supuesto, analizar las cosas con ojo crítico nunca está de más. Saludines. Y oye, que he leído en un post anterior lo de la funcionaria entusiasta. Qué bonito todo. Tan famosas las dos en el pueblo. Os pararán por la calle y todo...Qué gozada. La fama mediática de ésa. Pues a ver si va rapidito lo de los papeleos y todo eso.

    By Anonymous Telita, at 4:51 p. m.  

  • Bueno Ave... lo que pasa es que no deberías sorprenderte tanto... Porque son esos mismos desgraciados con las uñas negras de grasa, la espalda hecha migas o los pulmones llenos de yeso los que compran los periódicos deportivos (¿sabes cual es el medio escrito de pago de mayor difusión de ejpaña...?), pagan las entradas de los partidos, compran las camisetas de 70 yuros y demás "merchandising", ven los poglamas deportivos (y por tanto encarecen con su audiencia las tasas de publicidad de los mismos), etc, etc...

    Y además se enfadan si pierden... Y ojo, que los que más ganan en relación esfuerzo/beneficio no son los jugadores de júmbol (pojemplo).. son los intermediarios y los chupatintas de los clubes...

    He puesto el ejemplo "manolo", pero extrapólalo al "corazoneo"... No es tanto que el chaval ese cobre 300.000 yuros porque su discográfica y la productora van a ganar mucho más con él como "producto"... (sólo en mensajes telefónicos de votación, la productora se ha levantado más de 12 millones de yuros...), como que cada mequetrefe de los que iban un rato a Crónicas Murcianas, o van a los poglamas de "tirarse de los pelos" del corazoneo cobra 1500 (milquinientos) yuros por sesión de sandeces... Por no hablar de las millonadas de los "invitados estrella" de los salsas rosas y demás...

    Efectivamente, es vergonzoso, pero es algo autofinanciado... tenemos la sociedad que somos como conjunto... No es para estar orgullosos, no...

    P.D. Claro que la "esclavitud" del mercado permite "votar" con tus pautas de consumo... Yo miro mucho qué compro.

    By Anonymous Doghouse Reilly, at 12:35 a. m.  

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